Provincia de Zhejiang, China, 1975. Llega a España en 1989, estudia diseño de moda y posteriormente fotografía artística en la Escuela Superior de Arte y Diseño de Valencia. Vegetariano y budista practicante, crece en un entorno familiar de tertulias entre poetas y pintores. Ha realizado exposiciones en la galería Misterpink y en ferias de arte contemporáneo de Valencia. Sus trabajos giran en torno a la vida familiar de la comunidad china en España, y el reportaje documental sobre barrios marítimos en el puerto de Valencia. 'Ye Tianan, la historia de un monje shaolin' forma parte de su proyecto de final de carrera, con el que ha obtenido el premio Nuevo Talento Fnac de Fotografia 2009.
Publicación: 01/09/2011
Cuando llegué a Shanghai, nos alojamos en la casa de un familiar jubilado que vivía en el piso 24 a orillas del río HuangPu. Por la noche entra por las ventanas un viento fresco y agradable, se pueden ver los edificios lejanos al otro lado del río con las luces brillando como en cualquier parte del mundo. He estado muchas veces en Shanghai y siempre me alojo en barrios bajos y sólo una vez en el centro. Muchas veces, asomado a una ventana, más o menos igual a la de mi casa de Valencia, se me ocurren ideas interesantes. Algunas veces pienso que los viajes se realizan por la necesidad de cambiar de ventana para poder pensar y ver de manera diferente.

En QingTian, y en pleno campo, con los problemas del resfriado y las diarreas, no tuve más remedio que estar en la cama viendo cómo el día pasa y las luces cambian de manera asombrosa. Cuatro días en cama para mi agenda de 7 días en el campo, y los 3 días restantes he tenido que currar fuerte con un litro de agua en la mochila para no deshidratarme. Algunas veces pienso que todo lo que ocurre en la vida tiene su sentido, sea malo o bueno, los 3 días que he estado realmente activo tienen un sentido muy diferente que la semana completa. Si el destino quiere, estas fotografías te esperan, todo en su momento justo. Los días en reposo son para la reflexión o para que la fotografía adecuada tome su tiempo de preparación.

Cada vez pienso más en la función practica de la fotografía, de las fotografías familiares, de aquellas fotos que con el tiempo se han convertido en testigos de una época de la vida, donde los recuerdos permanecen intactos gracias a estas imágenes. Cada vez me fascina más el hecho de poder ver los recuerdos y a las personas queridas de manera tan gráfica y directa como en la fotografía.
Publicación: 07/04/2011
Algunas veces he pensado que nuestra profesión tiene sus límites y desventajas, especialmente cuando llega el dichoso 2012, cuando el mundo está sumergido en la desesperación y el caos, vientos, huracanes y terremotos a rabiar, y todos los foto-reporteros excitados a más no poder.
El fotógrafo está en una ocasión única e irrepetible de su vida, de hacer un gran reportaje cojonudo, y en este inoportuno momento descubre con desesperación que se le ha acabado la batería, incluida la de repuesto, y los que aún utilizan las películas analógicas también están metidos en el mismo bote.
¿Qué coño hacemos? Las centrales eléctricas han cerrado, las líneas están cortadas, no hay conexión de Internet, no hay enchufes para recargar las baterías, el ordenador se queda obsoleto por la falta de energía, y los que utilizan películas no encuentran líquidos ni material químico para poder revelarlos, las fábricas de películas han volado por los cielos. Lo único bueno y positivo en este caso es que ya no hace falta discutir si lo analógico está obsoleto o sobre la cantidad de megapíxeles de las nuevas cámaras digitales. Se acabó todo.
La fotografía es un arte de alta tecnología. Cuando el mundo se viene abajo, los escritores aún pueden hacer su trabajo, las historias aún se pueden transmitir de boca en boca, o ser escrita en cualquier medio con algún tronquito chamuscado o grabado con una piedra punzante en algún lugar. Los pintores aun pueden emular a los prehistóricos a pintar en las paredes de las cuevas o en algún muro sobreviviente con barro o sangre, y los filósofos aun pueden pensar sobre qué coño esta pasando y hacia donde iremos.
Pero los fotógrafos, ¿qué podemos hacer cuando la batería se agota como las películas y la cámara sufre un fallo repentino por la cantidad de polvo y humedad y los rayos radiactivos que hay en el aire?
En el fondo no es un problema, en un momento como ese seguro hay cosas mas importantes que hacer y por las que preocuparse que tomar unas simples fotos. Las imágenes las tienes en la mente, como las mejores fotos que has intentado tomar pero no te ha dado tiempo. Es más importante tener un par de zapatos buenos de montaña y un pantalón de lona gruesa que te asegure un largo tiempo de dignidad antes de que te quedes desnudo por el desgaste y sin recambio.
Publicación: 14/03/2011
© Xiqi Yuwang
Cuando vivía en el barrio del Cabañal, tenía como vecinos a la familia Fariza, que se dedicaba al teatro de marionetas. Su compañía lleva más de 30 años funcionado como tal, con espectáculos al aire libre, hasta que un día por fin se estableció en este barrio tan peculiar.
Todas las mañanas, cuando cantan los malditos gallos de los gitanos en la calle San Pedro, se llenaba la pequeña plaza de autobuses escolares hasta que el sonido de los gritos y chillidos de los nenes superaba a los gallos desesperados. Decía mi madre, haciendo cuentas, que la familia Fariza estaría forrada por tal cantidad de público diario.
Desde mi ventana, que da al patio trasero, se podía ver la terraza con flores de los Fariza, y mi hermana, que estudiaba con el menor en el mismo colegio, decía con muy malas lenguas que las plantas desconocidas que veíamos en su terraza eran hierbas alucinógenas o algo parecido. Los dos somos miopes, así que es normal no distinguir una maceta desde el cuarto piso donde vivimos.
Pero todo esto terminó gracias a la magnifica intervención del muy ilustre Ayuntamiento de Valencia y sus planes de expansión de la Avenida de Blasco Ibáñez directo al mar. Mi familia tuvo que vender los tres pisos que teníamos en la calle Los Ángeles por una miseria a la empresa 2010, que es oficial en el nuevo plan urbanístico, y ahora les saludo desde la Avenida del Puerto. No he conseguido alejarme demasiado, tenemos el destino maldito de quedar siempre en las periferias de la ciudad, ya sea en China o en España.

© Xiqi Yuwang
El mundo es un pañuelo y al final te encuentras siempre con las mismas personas. Un día cogiendo el autobús vi por la ventana a Maite (de Fariza) sentada en un banquillo esperando el próximo autobús. Como en aquel momento no tenía nada que hacer, una situación muy similar a la que estoy ahora, me vinieron a la memoria los viejos recuerdos y sonó la campanilla.
Es una alegría volver a encontrarte con viejos conocidos, el circulo de las vidas da un giro y te ves otra vez en el mismo lugar de hace años, en las mismas condiciones, como las luces de la calle Cuba en las Fallas de siempre, pero me encanta.
Lo único que pedimos de las croquetas de la abuela es que sean iguales que el año pasado, ni innovaciones ni deconstrucciones.
Te cuento todo esto para que sepas que hay una razón sentimental profunda en el fondo. Hoy en día te piden razones y discursos por todos los lados: si el árbol que está en la foto representa la relación del hombre con la naturaleza, que si el árbol representa una prolongación de tu ser más profundo... Nada de esto, sólo porque en el fondo me apetece, me apetece hacer algo por el gusto de saltar arriba y abajo como un reportero de estos añejos, apretando el gatillo por el puro placer muy de aficionado, por escuchar el sonido del obturador, porque me lo paso bien. ¿Hay algo de malo?
Hace varios meses recibí un mail de un joven guionista solicitando consejo sobre el funcionamiento de las agencias de talento...
Sorteamos conjuntamente 'Harakiri' y 'El cabezazo'. Las dos últimas novedades de la Filmoteca Fnac.
Pasamos la mitad de nuestra vida durmiendo y la otra mitad esperando en un aeropuerto. Ese lugar extraño con fronteras a todos los países.
Existe un sistema vistoso de la felicidad: las terrazas de café
CARLOS MARZAL ('La arquitectura del aire'. Tusquets)