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Hace dos años que nos
dejó. Pero Roberto Bolaño ya es un
autor de culto en el mundo. De sus archivos hemos
rescatado este cuento ilustrado con sus dibujos.
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Cuando llegamos a México,
en 1968, pasamos los primeros días en casa
de un amigo de mi madre y luego alquilamos un departamento
en la colonia Lindavista. He olvidado el nombre
de la calle, aunque a veces creo que se llamaba
Aurora, pero puede que me confunda. En Blanes viví
durante unos años en un piso de la calle
Aurora, por lo que me parece poco probable que también
en México hubiera vivido en otra calle Aurora,
si bien es cierto que este nombre es bastante usual
y que muchas calles de muchas ciudades lo llevan.
La calle Aurora de Blanes, en cualquier caso, no
tenía más de veinte metros y se podría
decir que más que calle era un callejón.
La Aurora de la colonia Lindavista, si realmente
se llamó así, era una calle estrecha
pero grande, al menos de cuatro cuadras, y allí
vivimos durante el primer año de nuestra
larga estancia en México.
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La mujer que nos alquiló la casa se llamaba Eulalia
Martínez. Era viuda y tenía tres hijas
y un hijo. Habitaba en la planta baja del edificio,
un edificio que entonces me parecía normal, pero
que ahora, en el recuerdo, se me aparece como un conjunto
de anomalías y de torpezas, pues la segunda planta,
a la que se llegaba subiendo una escalera al aire libre,
y la tercera, a la que se accedía mediante una
escalerilla de metal, habían sido levantadas
mucho después y posiblemente sin permiso de obras.
Las diferencias eran notorias: la casa de la primera
planta tenía el techo alto, un cierto empaque,
era fea pero había sido construida siguiendo
los planos de un arquitecto; la segunda y la tercera
planta eran improvisaciones del gusto estético
de doña Eulalia y de la maña de un albañil
de confianza. Detrás de esa adiposidad arquitectónica
se hallaba una razón no meramente mercantil.
La dueña de nuestro departamento tenía
cuatro hijos y los cuatro departamentos de las dos plantas
adicionales fueron construidos para ellos, para que
siguieran cerca de su madre cuando se casaran
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