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La ceremonia tiene lugar, más o menos, cada
dos años. La ceremonia, como ocurre siempre
con los cultos asentados, ha perdido algo en feligreses
y espectacularidad, pero ha ido ganando en devoción.
Y pareciera que últimamente la celebrábamos
unos pocos fanáticos a la espera de un rayo
caído del cielo, de una nueva señal
que, como esa maravillosa banda sonora compuesto
para Man on the moon, nos confirmara en nuestra
fe. |
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Aún así, el sumo
pontífice, a.k.a. Michael Stipe, se saca de cuando
en cuando un milagro de la manga y, de pronto, vuelven
a pulular por doquier nuevos conversos, retornan al
rebaño millares de hijos pródigos y, una
vez más, sobre la cabeza de estos tres músicos
de Athens se ve titilar, orgulloso, el disputado y discutido
cartelito de mejor banda del mundo.
La ceremonia se había llamado últimamente
Reveal, Up o New Adventures in Hi – Fi, y esta
vez lleva por título Around the sun, porque,
dice el acólito Mike Mills, “es algo que
todos tenemos en común, todos giramos alrededor
del sol en el mismo planeta”. Y por primera vez,
el oficio ha tenido un abierto cariz político.
La situación lo ameritaba: “Teníamos
y tenemos una situación un tanto escalofriante
en Estados Unidos, así que toda esa preocupación
encontró la forma de expresarse en nuestra música”
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