
Benedikt Taschen (Colonia, Alemania, 1961) es uno de
los coleccionistas más conocidos del mundo y
un auténtico revolucionario de la edición.
Taschen visitó España el pasado otoño
para presentar en el Centro de Arte Reina Sofía
de Madrid la exposición de su colección
privada, formada por las obras de arte que ha ido coleccionando
en los últimos 25 años y que, hasta ese
momento, sólo podían disfrutarse visitando
sus residencias o sus oficinas, repartidas por todo
el mundo. Una colección de arte ecléctica,
formada a partir del dictado del olfato y el gusto del
coleccionista que lo es desde joven, y que comenzó
a tomar cuerpo cuando un precoz chico de negocios enamorado
del arte abrió una tienda de tebeos en su Colonia
natal en la que también editaba cómics,
con una concepción del trabajo y la vocación
que recuerda a la Alta Fidelidad de Nick Honby y sus
locos por el vinilo.
Hijo de coleccionistas, Taschen conoció desde
niño al arte y los artistas –regala obras
a sus hijos por sus cumpleaños, tal y como hacía
su padre con él- y ha conformado una de las colecciones
privadas más originales del mundo, formada principalmente
por fotografía y pintura de los artistas contemporáneos
más innovadores –no necesariamente jóvenes-
muchos de los cuales, al cabo de pocos años,
se convierten en imprescindibles. Olfato de marchante.
Lee
el texto completo en la revista impresa
|