Esteban Hernández se alza con la tercera edición del Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Sins Entido.
“¡Pintor!”, del dibujante Esteban Hernández, ha resultado la obra ganadora de la Tercera Edición del Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Sins Entido. El jurado, compuesto por Jorge Díez (Gestor Cultural y Comisario), el escritor Fernando Marías, el crítico Álvaro Pons, Jesús Moreno (Director de Sins Entido) y Víctor Moreno (Responsable de Acción Cultural de Fnac España), decidió otorgar por mayoría el galardón a esta obra por: “Su particular estilo gráfico unido a la capacidad del autor de plantear una historia original que deja abierta las puertas para un desarrollo inteligente del planteamiento artístico”.
Esteban Hernández, autor de “¡Pintor!”, recibirá un premio de 8.000 euros y su obra será publicada por Ediciones Sins Entido en el otoño de 2010.
En esta Tercera Edición se han presentado 79 proyectos, de los cuales hay que destacar la importante participación de autores latinoamericanos, consolidando a este galardón como uno de los más importantes en lengua castellana, refrendado por el éxito de crítica y público de los ganadores de las anteriores ediciones: “Fueye”, de Jorge González (2008) y “La estación de las flechas” (2009), de Guillaume Trouillard y Samuel Stento.
Esteban Hernández (1979, Ciudad Real) reside desde hace más de nueve años en Valencia. Licenciado en Bellas Artes, ha dibujado y recibido formación en dibujo desde pequeño, y ha trabajado eventualmente como ilustrador para editoriales y revistas.
Su trabajo como historietista se publica en las revistas 'Dos veces breve' o 'El Manglar'. También es el responsable de la creación del fanzine 'Usted', que empezó como un recopilatorio unipersonal del trabajo del autor. 'Usted' fue nominado en 2008 a mejor fanzine en los salones de Madrid y Barcelona.
En 2007 Bang Ediciones publicó su primer trabajo largo en blanco y negro junto a una selección de historietas aparecidas en su fanzine.
En octubre de 2008 dirigió el nuevo número de la revista 'Quattrocento' editada por Dolmen Editorial, y de cuyo contenido, al igual que su anterior trabajo, es guionista y dibujante.
En julio de 2009 PlanetaDeAgostini publicó 'Suéter', una novela gráfica de cien páginas a color dentro de la colección de la editorial de producción propia. En la actualidad publica sus viñetas en la revista de humor satírico El Jueves y en algunas revistas infantiles como 'Tretzevents'.
"¡Pintor!" gira en torno a Rodrigo Celestino: un hombre humilde ahora jubilado que trabajó como pintor de brocha, aficionado a dibujar y que terminará siendo un gran muralista.
El narrador es un muchacho de treinta años con un vivo recuerdo de su infancia junto a Rodrigo, y en consecuencia, con un gran interés por los aseos de Londres. Su primo, que reside allí desde hace muchos años le recibirá en el aeropuerto y será su anfitrión. En Inglaterra las elecciones generales están muy cerca y en las calles pueden leerse los carteles electorales de un candidato llamado Dylan. Los dos últimos personajes relevantes en esta historia también son ingleses: un mendigo grandullón, muy religioso y alcohólico, y un constructor inmobiliario, galerista internacional y multimillonario llamado Sr. Burns.
La historia sucede en Londres, que movidos por la curiosidad, el joven narrador y su primo (convencido por la historia de Rodrigo) mojan todos los cuartos de baño que están a su alcance. Las indicaciones que les revelan éstos les hacen ir a los aseos del primer cine porno londinense. De esta manera coincidirán los tres personajes dentro de aquellos aseos en una situación en la que los primos encontrarán el dibujo de Rodrigo.





Esos cruceros por el Mediterráneo, esas excursiones a los parques temáticos, las comidas de verano, las colas de los domingos en los museos
La exposición del ganador del Premio PHotoEspaña OjodePez de Valores Humanos en Fnac Callao
Pasamos la mitad de nuestra vida durmiendo y la otra mitad esperando en un aeropuerto. Ese lugar extraño con fronteras a todos los países.
Hasta los veintisiete años August Zollinger no había desarollado ninguna profesión u oficio –ni siquiera alguna actividad esporádica que pudiera considerarse de beneficio público-, motivo por el que todos en Romanshorn, población de la que era oriundo y de donde nunca había salido, se asombraron mucho el día en que el joven Zollinger clavó sobre la puerta de su casa un letrero en el que, con caracteres de gran tamaño, podía leerse la palabra “IMPRENTA”
(‘Andanzas del impresor Zollinger’, de Pablo D’Ors. Ed. Impedimenta)