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Maitena presenta su libro 'Curvas peligrosas' en Fnac
Callao (Madrid)
"Hasta que no publiqué en El País
Semanal mis dibujos no habían salido de la Argentina.
A partir de la aparición de mis viñetas aquí,
me tradujeron a diez idiomas, publiqué en 20
países. Antes el material que hacía era
considerado para revistas femeninas, a nadie se le había
ocurrido que era para todo el mundo", abrió y
agradeció Maitena, que estuvo acompañada por
Alex Martínez Roig, director de la publicación
que cada domingo cierra su número con la sonrisa cómplice
de muchas mujeres y otros tantos hombres.
"Cuando te llega un mail de Maitena, tienes que cerrar
la puerta, levantar el teléfono para concentrarte en
leerlo y responderlo. Es lo más importante que te pueda
pasar ese día". El anfitrión, "un
habitante de la oscuridad que por una vez sale a la luz",
preparó un speech cargado de camaradería y anécdotas
varias que viven quienes pertenecen al club privado de la
humorista argentina. Para amenizar la presentación
de su nuevo libro, 'Curvas peligrosas' -que incluye
un disco con las canciones que ella escucha mientras dibuja-,
Martínez Roig leyó una lista de mensajes
y preguntas que habían escrito tanto firmas conocidas
de su periódico (Rosa Montero, Juan José Millás,
Maruja Torres...) como gente anónima que cada semana
se sienta ante esas viñetas como ante un espejo y acaba
riéndose a carcajadas con esas famosas píldoras
irónicas nada contraproducentes.
Aquí van algunas de sus respuestas, sin aditivos y
con acento porteño. 100 % Maitena:
"Los hombres tienen mucha menos autocrítica
que las mujeres. Si vos a un hombre le marcás algún
defecto que tiene, en seguida piensa que no lo querés
más. Me parece que les cuesta más reírse
de sí mismos. Se toman muy en serio los hombres".
"Me parece curioso que de todas mis viñetas la
que más trascendió fue aquella que dibujé
tras los atentados del 11-S. Y yo
soy humorista, intento hacer reír a la gente. Capaz
que me equivoqué de profesión. El trabajo del
humorista en determinados momentos se va del chiste. Creo
que tiene que ver con comunicar a la gente algo que ya sabe
probablemente pero que quiere escuchar. En ese caso es lo
que pasó".
"Mis personajes van creciendo conmigo. Creo que
las chicas de 'Curvas peligrosas' son mayores que las de 'Mujeres
alteradas'. Sus hijos son mayores incluso. En este nuevo libro
hay muy pocos niños. El trabajo crece con uno porque
yo hablo de lo que conozco".
"En general mi límite es el dolor del otro.
No hago humor con situaciones que puedan lastimar a alguien,
lastimarlo de verdad. Después sí, hablo mal
del divorcio, de la familia, de mi madre. Puede ser que a
alguien le moleste lo que hago y me alegro; un poquito de
humor tiene que molestar. No haría humor con el tema
de los desaparecidos ni el aborto ni la fertilidad asistida...".
"Mi personaje de ficción favorito es Pris
(Daryl Hannah), la replicante de 'Blade Runner' que tiene
el pelo como yo. Vivir en ese planeta, estar con Rutger Hauer...".
"En el sentido del humor, un español y un argentino
se distinguen en la ironía. El argentino tiene el nivel
de ironía más alto. Acá me parece
que el humor es más de ida, no tiene una segunda lectura".
"La mujer es una loba para la mujer... Creo que
hay una lesbiandad del ser, como yo llamo, que es entrar a
cualquier fiesta y mirar qué tienen puestas las chicas.
No conozco ninguna mujer que en esos eventos se fije cómo
están vestidos los hombres. Y además, ¿por
qué las revistas femeninas tienen una mujer en la tapa?
Hay algo que creo que hay que asumirlo".
"¿De dónde sale mi punto de vista? No
sé. Hablo mucho y escucho mucho. Di muchas vueltas
por la vida pero hay cosas que vienen con uno. Creo que era
así de chica también; muy de hacer comentarios
ingeniosos. Entonces lo hacía porque era la forma que
tenía para llamar la atención entre todos los
hermanos que éramos".
"No tengo ninguna pretensión con el trabajo
que hago. Y, aunque quede mal decirlo, es mi trabajo y lo
hago por dinero. No intento cambiar la cabeza de nadie. Es
mi trabajo, lo disfruto, me lleva mucho tiempo hacerlo y trato
de hacerlo lo mejor posible. Pero es mi trabajo. No tengo
una actitud pedagógica ni pienso que una página
de historietas pueda cambiar nada..."
"No hago humor político. No dibujo a gente
que no quiero. No me interesa".
"A mí no me gusta decir que no decir "no
soy feminista" porque creo que el feminismo es
el movimiento político más importante del último
siglo en cuanto a los cambios que ha generado en la sociedad.
Hay que tener memoria y si no fuese por el feminismo, estaríamos
todas planchando. Digo que soy feminista pero no soy una militante
porque hay muchas causas que me interesan"
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