El portal cultural de la Fnac

Álvaro Otero

Álvaro Otero nació en Bueu (Pontevedra) en 1967. Periodista y escritor. Ha publicado, entre otras obras, las novelas Waelrad (1995), Días de Agua (Premio Nostromo 2000), De mar y de muerte (2006) y El esplendor (2010, Premio Provincia de Guadalajara de Narrativa).

Estoy con...

"El coro mágico", de Solomon Volkov.

Saboreo la lectura de El coro mágico, de Solomon Volkov, un delicioso ensayo sobre las vidas, los encuentros y desencuentros, de los escritores y artistas rusos desde Tolstói hasta casi nuestros días. Chéjov, Gorki, Meyerhold, Diághilev, Ajmátova, Tsvetáieva, Bunin, Blok… Están todos, y en el horizonte vigilante siempre Lenin, siempre Stalin, siempre el poder soviético dispuesto a cercenar cualquier atisbo de disidencia. Dramas, arte y política. Para los apasionados de Rusia y de la literatura.

Enlaces Relacionados

La lección del mwami

Publicación: 23/08/2011

En Rwanda es bien conocida entre la gente una historia sobre Mibambwe II Sekarongoro II Ginasura, el mwami (rey) que reinó hace cuatro siglos, y que destacó por su bondad y su sentido de la justicia.
Ocurrió un día que capturaron a un ladrón robando en la corte, y entonces él llamó a dos de sus cortesanos, Mikoraya y Kamegeri, y les pidió que ideasen un castigo para el ladrón. Al cabo de un tiempo, Mikoraya le presentó su idea, que consistia en construir una suerte de cerca alrededor de una choza donde se torturaría a aquel hombre hasta la muerte. La cerca amplificaría sus gritos de dolor y así aleccionaría al pueblo. Kamegeri, por su parte, propuso calentar con aceite hirviendo una roca cercana y, cuando estuviese al rojo vivo, atar sobre ella al ladrón para que muriese abrasado. Pero el rey, después de oír a ambos, decidió perdonar al ladrón,  mientras a Mikoraya y Kamegeri los condenó a morir de la misma forma tan cruel que ellos mismos habían ideado. Y sus órdenes, por supuesto, fueron cumplidas. 

He comentado hoy esta historia, después de visitar la roca en la que murió Kamegeri, con  Gabriel, el guía del reconstruido palacio de Nyanza, una ciudad del centro de Rwanda que fue sede de varias generaciones de mwamis. Coincidimos los dos en que esta tan evocada historia del rey clemente y sus expeditivos cortesanos es la perfecta metáfora del esfuerzo de perdón que Rwanda tanto necesita, y que está poniendo en marcha, contra viento y marea, desde ese fatídico 6 de abril de 1994 en el que este hermoso país se cubrió de sangre y locura. Un millón de personas fueron aniquiladas de las formas más crueles que quepa imaginarse, y el dolor y la desolación se apoderaron de cada rincón, desde las estribaciones de los Virunga a los humedales fronterizos con Burundi, desde las sabánas del Akagera, al ester, a las orillas del lago Kivu. Gabriel, me contaba, fue capaz de conceder el perdón a quienes mataron a buena parte de su familia. ¿Qué otra cosa podria haber hecho?, se pregunta, y yo asiento. La lección del mwami Sekarongoro II, la de que jamás desees para otro lo que no quieras para ti, la de que profeses la clemencia y rechaces la crueldad y la venganza, sigue vigente a través del tiempo. Y ésta es, también, la primera lección de este viaje que comienza.

Comenta este post

La carrera de una estrella de cine consiste en ayudar a los demás a olvidar sus problemas. En usar tu encanto, tu belleza y tu jovialidad para hacer que la vida parezca más fácil. "El problema -dijo una vez Gloria Swanson- es que si no lloras nunca en público... en fin, el público supone que no lloras nunca". CHUCK PALAHNIUK. 'AL DESNUDO' (Mondadori)