Veznova, Bielorrusia
Natasha nació con microcefalia, su cabeza es más pequeña de lo normal. Vadim sufre de una enfermedad en los huesos y de un trastorno mental. Desde el accidente de Chernóbil se ha visto un incremento en los nacimientos de niños con minusvalías físicas o mentales, especialmente en Bielorrusia debido a las altas dosis de radiación recibidas. Aislados social y económicamente, muchos padres no son capaces de cuidar de sus hijos. Los niños suelen terminar en instituciones estatales. El Centro de Veznova, en la región contaminada de Mogilov, está financiado por el “Irish Chernobyl Children’s Project”. © Robert Knoth/Greenpeace
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