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Presenta su último libro. En él nos habla de lo profundamente emocionante que puede llegar a ser la vida cotidiana.

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El libro y su autor


'La vida cotidiana'

Una entrevista con una escritora termina de forma inesperada. Una ex novia aparece en el peor momento, con un banco de abdominales y la propuesta de volver juntos. Un joven escribe una carta de despedida a un amigo que se ha suicidado. Un guionista duda entre salvar a su jefe o dejarlo abandonado en la carretera. Una revisión en el dentista hace que una pareja se tambalee. Las historias de este libro tratan del aprendizaje y la pérdida, del amor y la infidelidad. Demuestran que hay algo divertido y profundamente emocionante en la vida cotidiana. Y que nada es tan perturbador como ella.

El autor
Daniel Gascón (Zaragoza, 1981) estudió Filología Inglesa y Filología Hispánica. Ha publicado los libros de relatos 'La edad del pavo' (Xordica, 2001) y 'El fumador pasivo' (Xordica, 2005). Sus cuentos han sido seleccionados en las antologías 'Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual' y 'Pequeñas resistencias 5'. Es coguionista de la película de Jonás Trueba 'Todas las canciones hablan de mí'. Colabora en Letras libres y en el suplemento Artes & Letras de Heraldo de Aragón. Ha traducido a autores como William Faulkner, David Vann, Christopher Hitchens y Sherman Alexie. Mantiene el blog danielgascon.blogia.com.

Entrevista


¿Qué has querido plasmar en este libro? Quizás, ¿que no hay nada espectacular pero sí emocionante en la vida cotidiana?

Quería contar la historia de un personaje que va creciendo: tiene sus primeros amores "serios", sus primeros trabajos, se despide de gente que ha sido importante para él. Me interesaba hablar con humor de la riqueza de las cosas de todos los días: la emoción, el miedo, el absurdo cotidiano, la felicidad, la fidelidad, el amor. Y también contar que hay algo asombroso y espectacular en la vida cotidiana. Solo hay que prestar atención.

¿Qué importancia ha tenido 'Backstory 4' de Pat McGilligan, uno de los primeros libros que tradujiste, en 'La vida cotidiana'?

En 'Backstory 4' hay entrevistas con directores que me gustan mucho, como Blake Edwards y Paul Mazursky. En su entrevista, Robert Benton dice que hay algo emocionante en la vida cotidiana. La frase me impresionó, porque me pareció que encerraba una idea estética y vital: un esfuerzo por apreciar las cosas. Muchas veces, en mi vida, no me doy cuenta: no ves un gesto de tu novia, un edificio que está al lado de casa, pasas por alto algo divertido o indignante. Me apetece mantener los ojos abiertos. Y creo que la literatura, como el cine, es una forma de observar, registrar y guardar esas cosas.

¿Qué otras obras te han marcado a la hora de escribir?

Muchas, porque, como es un libro de cuentos, a menudo tenía varias obras en la cabeza cuando pensaba en un relato. No creo que eso sea una garantía, porque cuando era joven y jugaba al fútbol me gustaban los mejores jugadores y luego, desgraciadamente, no jugaba tan bien como ellos, pero cuando escribía el libro fueron muy importantes para mí los cuentos de Antón Chéjov, Ismael Grasa, Eva Puyó, Cristina Grande, Marcelo Birmajer, Antón Castro, Rodolfo Notivol, Isaac Bashevis Singer, Tobias Wolff, David Bezmozgis o Saul Bellow, las películas de Woody Allen, 'Seinfeld', 'Curb Your Enthusiasm'. También 'Un pedigrí' de Patrick Modiano, 'Bienvenido a casa' y 'Saber perder' de David Trueba…

¿En qué se parece el protagonista a Daniel Gascón? ¿Qué hay de autobiográfico en estos relatos?

Tiene algunas cosas en común conmigo: escribe, traduce, ha vivido en Inglaterra y en Francia, ha estudiado Filología, se llama Daniel. Y en otras cosas es un poco distinto. Hay algunos cuentos autobiográficos. Por ejemplo, el primero, el único en el que no uso la ficción, y el único que lleva una dedicatoria que también funciona como marca. En los demás hay cosas que me han pasado, que me han contado o he imaginado que le ocurrían a ese protagonista parecido a mí (jugando a veces con las expectativas que genera ese personaje) y donde empleo los mecanismos de la ficción. Hay un componente autobiográfico bastante grande, pero tratado literariamente.

¿Tus obras se basan en tus experiencias vitales?

En mis tres libros he usado mis experiencias. Creo que, si uno cuenta bien lo suyo, lo que narra se convierte en una experiencia en la que cualquiera se puede reconocer. Y esa es una de las cosas que más me gustan de la literatura. Muchos de mis escritores preferidos han usado sus experiencias. Otros escritores que me encantan no utilizan su biografía, pero en todo caso los libros que más me gustan hablan de algo que de verdad apasiona y obsesiona al escritor.

Entrevista II


Probablemente cada lector se quede con un relato, ¿cuál sería el tuyo?

El primero y el último: 'La despedida' y 'Nunca nieva en Zaragoza'.

¿En qué consideras que puede ser mejor este libro a 'La edad del pavo', tu primer libro de relatos?

Terminé de escribir ese libro a los 19 años. Es casi como si lo hubiera escrito otra persona. Me gustan algunos de sus cuentos y me gusta la libertad y el entusiasmo con los que los escribí, pero me siento más cercano a 'El fumador pasivo', mi siguiente libro, y sobre todo a este. Creo que 'La vida cotidiana' es un libro más redondo que los anteriores: los cuentos son mejores, tiene más registros, habla de más cosas. De todas formas, es algo que tienen que decidir los lectores.

Eres fiel al músico y escritor Leonard Cohen, ¿quién más te inspira o admiras?

A mucha gente que hace cosas muy diferentes. Músicos como Nacho Vegas, Regina Spektor y Georges Brassens, escritores como Félix Romeo, Christopher Hitchens y George Orwell, luchadores por la libertad como Ayaan Hirsi Ali, cineastas como Alexander Payne y Éric Rohmer, gente más cercana como mis padres. Creo que todos los días tenemos motivos para la admiración y para la indignación. Y, como me gusta aprender, siempre me ha gustado estar con gente lista. Me gusta que mis amigos sean más inteligentes que yo y me encanta tener razones para admirarles.

Si tuvieras que ponerle una banda sonora a este libro, ¿cuál sería?

'El ángel Simón' y 'Me he perdido' de Nacho Vegas. 'Fidelity', 'Eet', de Regina Spektor. 'Siempre ella', de El Hijo. 'Reno', 'Brilliant Disguise' y 'Long Way Home' de Springsteen. 'Political Science', de Randy Newman. 'Strange Fruit for David', de The Wave Pictures. 'This Is Love' de P. J. Harvey. 'Suplique pour être enterré à la plage de Sète' de Georges Brassens. Y otras canciones que salen en el libro.

Acabas de estrenar, junto a Jonás Trueba, la película 'Todas las canciones hablan de mí'. Cuéntanos cómo ha sido esa experiencia…

Jonás Trueba y yo nos hicimos amigos durante el rodaje de 'La buena vida', donde los dos éramos figurantes. Desde entonces, ha habido veces en las que escribíamos guiones y otras en las que no, pero siempre hemos estado charlando: de mujeres, de amigos, de películas, de música, de libros… Escribir el guión, que habla de todas esas cosas, fue prolongar una conversación con mi mejor amigo. Ver cómo eso que has escrito pasa a un rodaje y luego a una pantalla es muy emocionante. Estoy muy contento con la película: Jonás ha añadido texturas y matices al guión en el rodaje y en el montaje, y el equipo técnico y los actores han enriquecido enormemente lo que habíamos escrito.

Hasta ahora te has dedicado a la escritura de relatos principalmente. Es tu primer guión para cine, ¿qué diferencia has notado entre los dos lenguajes?

Decía Azcona que el cine "es imbatible en lo superficial". Es más inmediato, y mejor para producir la risa y la emoción. En la literatura puedes mostrar más fácilmente cómo piensa un personaje. En cambio, las persecuciones de coches suelen quedar mejor en las películas. Por otro lado, aunque creo que hay que aprovechar las ventajas de cada medio, también es bonito luchar contra sus limitaciones: retratar el movimiento en la literatura, mostrar los sentimientos o el pensamiento en una película. Todos hemos crecido viendo cine y televisión y tenemos una comprensión natural del medio audiovisual. Para mí, la mayor diferencia que hay entre el cine y la literatura es que en la literatura entregas un producto acabado, mientras que en el cine el guión es solo una especie de esbozo, un plano para que otros construyan la casa. Y al escribir con un director también te das cuenta de eso: de que el director tiene que defender el guión ante el equipo, tiene que estar convencido de que para la película es imprescindible rodar algo. Y también ves que –por seguir con lo de plano- a veces, donde creías que debería haber una puerta, es mejor que haya una ventana.

Entrevista III


¿Qué canción te gustaría que hablara de ti?

Una de mis preferidas es 'La mauvaise reputation', pero no sé si querría que hablara de mí.

¿Guionista, traductor o escritor?

Los tres oficios me gustan, pero creo que me reconozco más como escritor. Traducir me gusta porque me parece una buena escuela para un escritor y disfruto haciendo que otros puedan leer textos que me gustan. Y el cine me encanta, pero creo que entiendo el mundo a través de la literatura.

Una crítica que te gustaría recibir de 'La vida cotidiana'…

Pensar que hay tantas cosas atractivas y que alguien ha dedicado un rato a mi libro es genial, así que me encanta oír las impresiones de cualquier lector. Me gusta especialmente que la gente se divierta con lo que escribo.

¿Cuál podría ser tu libro de cabecera?

Me gustan mucho 'La ciudad y los perros' de Mario Vargas Llosa y 'Léxico familiar' de Natalia Ginzburg. En no ficción, los ensayos de Orwell.

¿En qué libro te gustaría que apareciera tu nombre?

En muchos, con la condición de haberlos escrito. En caso contrario, me pasaría la vida temiendo que me descubrieran. Como los que me gustan ya los han escrito otros, prefiero que mi nombre solo aparezca en los míos, y en el libro de familia.

Recomiéndanos un libro de relatos…

'Trescientos días de sol', de Ismael Grasa.

He podido leer en una entrevista que recibir el premio de Nuevo Talento te produce una doble sensación, alegría y miedo a la vez, ¿qué te da miedo de este premio?

Los premios me producen una sensación de felicidad y otra de vergüenza. El miedo es a que se descubra esa vergüenza.

Este año está siendo importante para ti porque…

Estoy vivo. Y he publicado 'La vida cotidiana'.

Te declaras fan de…

Woody Allen, aunque no me gusten todas sus películas.

¿Qué público desearías como lector?

Estoy agradecido a cualquiera que quiera leerme.

Algo que te gustaría hacer a diario pero sólo puedes hacer a veces es…

Ir a correr.

¿Cómo afrontas el futuro literario?

Con esperanza y curiosidad. Creo que los cambios tecnológicos y sociales pueden ayudar a que nazcan nuevas formas de escritura. Ahora hay más escritores que nunca, y eso hace que pueda haber más escritores buenos. Leemos a autores contemporáneos y pasados a los que antes no teníamos acceso; ahora podemos aprender de ellos. Aunque la literatura ha perdido cierta centralidad, se lee más que nunca. Me considero muy afortunado por vivir en esta época.

¿Qué preparas en estos momentos?

Estoy traduciendo 'Danzas de guerra', de Sherman Alexie, un escritor que me gusta mucho y del que también he traducido 'Diez pequeños indios'. Y estoy escribiendo un nuevo libro, pero prefiero terminarlo antes de hablar de él.

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CARLOS MARZAL ('La arquitectura del aire'. Tusquets)