Mola tanto que da cosa hacer los ejercicios... Brillante y divertidísima propuesta. Una regresión para los adultos.
151 Ejercicios
473 Ilustraciones
12 grandes gráficos e infografías
9 Historias extraordinarias
más de 100 horas de insólito aprendizaje
más de 1000 personajes y celebridades
más de 3000 calorías consumidas al acabar de responderlo
Del Comité Blackie, creador de la Agenda del Fin del Mundo, llega el primer cuaderno de actividades para adultos.
Contiene sopas de letras, tests, adivinanzas, gráficos, cuestionarios, crucigramas, curiosidades, ejercicios de lógica, de memoria, de velocidad... y todo con temáticas actuales: música, cine, corazón, deporte, ciencia... y España (¡y la crisis, claro!).
Ideal para entretener a sobrinos e impresionar a amantes y amigos.
¿Existe una localidad española llamada Pardemorenas?
¿Cómo se dice "Hasta luego lucas" en chino, noruego o urdu?
¿Dónde veranea Jordi Pujol?
¿Cuál es el vicio más notorio de Auguste Dupin?
¿Quién fue el primer presentador de "No te rías que es peor"?
¿Qué famoso dijo: "Ah, eres paralítico, qué profesión tan bonita"?
¿Cómo era Chewakka de pequeño?
¿Cómo se hacía el juego de manos "Milikituli"?
11 de julio. Fnac Triangle. 19 horas.
23 de julio. Fnac Callao. 19 horas.
CUADERNO Blackie Books, Vol. 1
96 páginas a todo color
Escrito por Daniel López Valle e ilustrado por Cristóbal Fortúnez
A la venta el 22 de junio.





Hace varios meses recibí un mail de un joven guionista solicitando consejo sobre el funcionamiento de las agencias de talento...
Sorteamos conjuntamente 'Harakiri' y 'El cabezazo'. Las dos últimas novedades de la Filmoteca Fnac.
Pasamos la mitad de nuestra vida durmiendo y la otra mitad esperando en un aeropuerto. Ese lugar extraño con fronteras a todos los países.
Hasta los veintisiete años August Zollinger no había desarollado ninguna profesión u oficio –ni siquiera alguna actividad esporádica que pudiera considerarse de beneficio público-, motivo por el que todos en Romanshorn, población de la que era oriundo y de donde nunca había salido, se asombraron mucho el día en que el joven Zollinger clavó sobre la puerta de su casa un letrero en el que, con caracteres de gran tamaño, podía leerse la palabra “IMPRENTA”
(‘Andanzas del impresor Zollinger’, de Pablo D’Ors. Ed. Impedimenta)