Entrevista (I)
¿De dónde es? Tasmaia (Australia).
¿Cuánto hay de Madrid en estas canciones? Hay mucho; compuse la mayoría de las canciones aquí.
¿Se siente más cómodo con la guitarra o con el piano? No sé, tienen cosas distintas. En el escenario, la guitarra, pero puedo sentarme con un piano todo el día.
Todas las composiciones nacieron de una guitarra y… De hambre.
¿Tiene estudios de música, de canto…? ¿Cómo ha ido creciendo en esto de la música? No. Aprendí a tocar el piano, la guitarra y a cantar en mi habitación, con los álbumes de Elvis y los Beatles.
La producción corre a cargo de Julio de la Rosa. ¿Por qué le escogió? Porque es un tío con una buena visión de la música. Él puede ver muy claramente lo que falta y lo que no falta. Cree como yo, que si una canción es buena, va a funcionar con una voz y una guitarra y ya está. Me ha recordado la música cruda y orgánica.
¿Cómo ha sido ese trabajo conjunto? ¿Tenía claro cómo quería que sonora el disco, alguna pauta? Bien, antes de grabar no sabía nada. Hay muchas sorpresas que te esperan en el estudio. Gracias a dios que Julio tenía un plan, si no quién sabe. Había momentos en los que no estuvimos en acuerdo, pero los dos estamos muy muy contentos con el resultado.
¿Con cuántas canciones entró al estudio? ¿Hubo descartes? Decidimos qué canciones íbamos a grabar antes de entrar al estudio. Eso lo tuvimos muy claro.
¿Qué es lo que más le costó de todo el proceso creativo? El tiempo. Nunca hay bastante tiempo
¿Y buscar discográfica? ¡Eso puede ser lo más complicado! Estuve con el sello antes de grabar el disco. El jefe de mi sello, Everlasting Records, estuvo en un concierto y le gustó mucho. A veces es así de fácil, a veces no.
¿Es su primer disco, verdad? ¿Cómo se ha sentido ante la novedad que supone no sólo grabar sus canciones sino también ante la responsabilidad que supone tener unas canciones en la calle? Sí es mi primer disco y tenía mucho miedo porque no sabía qué iba a opinar la gente de mi música. Pero el miedo no sirve nada, quiero que la gente me conozca, quiero saber lo que opina, quiero que me escuche. Compongo las canciones por muchas razones, pero no canto sólo para mí mismo ni sólo para mis amigos, canto para que me oiga la gente. Quiero compartir mis sentimientos y mis ideas. Y no se pueden evitar las consecuencias de lo que haces. Tampoco sería bueno.
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