Entrevista (I)
El reconocidísimo músico galo regresa con 'Téo & Téa', un nuevo disco sobre la base de las relaciones humanas.
Jean Michel Jarre ha estado siempre ahí. O eso parece. Hoy en día la música electrónica se encuentra portodas partes. Desde discotecas a ascensores, sampleada por Madonna o U2, pasando por anuncios de televisión y mezclada con todos y cada uno de los géneros musicales habidos y por haber, pariendo engendros tan desasosegantes como el flamenco chill o el electrotango.
Pero antes de todo eso, antes de la invasión electro, ahí estaba Jean Michel Jarre, autor del, para muchos, disco más influyentede la historia de la música electrónica: Oxygene (1976). Tras su exitoso debut en la escena internacional (Jarre había lanzado dos discos anteriores en Francia, pero Oxygene fue el primero, en 1976, que excedió las fronteras galas), cada paso de la carrera del músico francés ha supuesto un hito tras otro. Desde ese grito de hastío y denuncia contra la industria musical que supuso Musique pour Supermarché (1983), cuyos masters el propio músico destruyó, conservando una única copia que entregó a Radio Luxemburgo para que la emitiera dentro de su programación, y que sus admiradores no tuvieron más remedio que grabar en casete directamente de la radio, hasta esos míticos shows en Houston por el aniversario de la NASA, en la Ciudad Prohibida de Pekín o bajo las Pirámides de Giza (Egipto). Con más de treinta años de carrera, Jean Michel Jarre siempre ha estado ahí, y ahora está aquí, frente a nosotros, para presentar su último trabajo, una vuelta a las pistas de baile que ha tenido por bien bautizar Téo & Téa (DRO, 2007).
Lo primero que quería preguntarle es si concibió Téo & Téa como una historia de amor. En realidad, no. Empecé con la idea del encuentro, un encuentro empujado por el hecho de que parece que en nuestros días todo el mundo parece estar siempre a la búsqueda de una pareja amorosa. No sólo desde el punto de vista sexual, sino para compartir emociones, valores y sentimientos. Pareciera que todo el mundo anda buscando su alma gemela. Es curioso, pero pareciera que mientras más y mejores herramientas de comunicación tenemos, nos sentimos cada vez más solos. Y si bien Téo & Téa no es una historia de amor, en el sentido tradicional, si propone la idea de que uno puede encontrarse con esa persona con la que compartir ciertas cosas.
¿Y usted cree que la música puede ayudar a la gente en esa búsqueda? Bueno, Téo & Téa está hecho alrededor de lo que significa conocer a alguien. La electricidad que rodea el momento en que conoces a una persona especial. Por instinto, este es un álbum muy bailable, y ya sabemos que la pista de baile es un lugar donde la gente se conoce.
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