Entrevista

¿Una cantaora de 21 años, es decir, tú, con que parte de su cuerpo canta?
(Se ríe por las hipotéticas suspicacias de la pregunta) Con la garganta, no puedo cantar con otra cosa.

¿El corazón no tiene nada que ver en esto?
Por supuesto. Corazón y cabeza. Si una cosa no tiene la otra no hay nada que hacer.

“Me duele, me duele” indica que tienes mucho más de cantaora racial que de técnica, ¿opinas tú lo mismo?
Sí, sin duda. Incluso creo que en algunos momentos me vendría bien la técnica, lo admito. De hecho me he preocupado un poquito y he intentado que por lo menos me enseñen a respirar y a cosas de estas, que eso no te quita tu personalidad cantando pero te ayuda si un día estás un poquito mal de la voz y eso.

¿Qué cantantes, no sólo cantaores, admiras más?
Admito mucho a Moncho, me gusta muchísimo. A Andrea Bochelli también. Y de cantaores a Camarón, cómo no. Cantaoras de mi época a Carmen Linares, La Niña de los Pelos (que no es de mi época pero bueno), y de mi generación a Estrella Morente, entre otras.

Desde que naciste parece que has estado predestinada y dedicada a esto. ¿Te dio tiempo de niña a jugar a piedra, papel o tijera?
Sí. También he tenido mi infancia, en el colegio y en el instituto. Lo que pasa es que a lo mejor no tenía la vida normal de mis compañeras, sobre todo en verano, que trabajaba mucho. En vez de estar todo el día en mi casa me lo pasaba trabajando. Pero también he montado en bicicleta, me he caído mucho y me he reído mucho con mis amigas.

¿Cuándo tuviste claro que te ibas a dedicar esto? ¿Siempre?
La idea clara vino más tarde. La primea vez que canté en público, lo más serio que hice hasta entonces, fue con 12 años, en el 92, en la inauguración del Palacio de Congresos de Granada. Pero bueno, eso era un espectáculo que le habían encargado a mi padre. En el cuadro que llevábamos íbamos tres o cuatro amigas mías que bailan, yo, otra más que canta... Íbamos a jugar un poco, a reírnos. Luego ya fueron viniendo compañías de baile fuertes con trabajos más en serio, donde ya no venía mi padre conmigo. Entonces me fui dos semanas fuera del instituto y cuando volví no sabía ni donde estaba. Decidí que quería ser cantaora y que las dos cosas no las podía llevar a la vez. ‘Me quité’ de estudiar y me dediqué al cante.

Gente como Arcángel, Estrella Morente y tú os estrenáis con un flamenco un poco más cercano al purismo, sin serlo, que lo que nos tenían acostumbrados los jóvenes flamencos en los últimos años. ¿A que se debe?
Es que no tenemos edad para vivir en el 1800. Estamos en el 2001. Dentro de eso somos más puristas que otros, pero no podemos tener la capacidad de expresión de Manuel Torres, que pasaba hambre. Gente que no tenía más metas, porque no podía, que ir ese día a comer. Yo a mi padre, cuando era chica, le pedía que me comprara unas zapatillas y me traía dos. “Y cómprame un pantalón”, y me compraba dos. No hemos tenido que salir a trabajar para comer, nuestros padres se han encargado de eso. Pero también tenemos otro tipo de penas. La gente se muere en el mundo de hambre, a los niños los matan y a las mujeres los maridos las zurran a palos. No es directamente a nosotros, pero eso también duele y se vive y lo tienes dentro.

Una pregunta que últimamente siempre hago a los flamencos es su opinión sobre esa música aflamencada que se vende como flamenco ¿Qué piensas tú de esta tendencia de mercado?
Ahí hay un factor un poco engañoso. Como está el flamenco de moda pues van metiendo lo que sea. Creo que equivoca al público y le miente. Si alguien que sabe de flamenco se compra uno de esos discos no volverá a comprar ninguno nunca más en la vida. Aunque también los hay que se acercan al flamenco por la canción del verano pero luego siguen escuchando flamenco.

¿Eliges los palos según sean los más te gusten o porque son los que mejor se te dan?
Ninguna de las dos cosas. Los elijo porque me apetecen en ese momento. La balada flamenca la he grabado porque a mí siempre me había hecho ilusión grabar una balada o un bolero. Lo tenía ahí por mi admiración a Moncho y a esta gente que hace ese tipo de música. Se ha ido haciendo todo muy natural.

+ selección aquí:
 

ClubLiteratura
ClubCine
ClubMúsica
ClubFoto

MIXTECA CON JAZZ, GOSPEL Y HIP HOP
MACEDONIA DE CHÉVERE
DE CAMARÓN A REINHART
EL GENIO DEL DIAPASÓN
TROPICALISMO JR. DE CUNA
UN PASEO POR LAS NUBES