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La
reencarnación mexicana de Woody Guthrie
De las montañas de la sierra
Madre del sur de México nos visita Lila
Downs, una cantante con aires de Frida
Kahlo que lleva la tradición de su
música mixteca al encuentro de los mejores
géneros anglófilos. La presentación
le viene de cuna, puesto que es fruto de un norteamericano
cineasta y pintor que llegó a México
originalmente para filmar un documental y se encontró
con una mujer mixteca que cantaba en la ciudad
de México.
Entre los mariachis y sus estudios de canto en
Los Ángeles, Lila desafiaba a unos y a
otros. Sus raíces indígenas contaban
con el rechazo de su propia etnia, que renegaba
de su origen obnubilada con el progreso norteamericano.
Y éstos siempre tuvieron un sentimiento
ario hacia sus 'sirvientes'.
De una primeriza fase "deadhead" (fanática
de los Grateful Dead) se mudó a las montañas
de Oaxaca donde aprendió a tejer en el
telar de la cintura. Hizo su tesis profesional
sobre el simbolismo creado por la mujer Triqui
en su tejido y comenzó a cantar en algunos
clubes a ambos lados de la frontera (en Oaxaca
y en Filadelfia).
De la cita entre lo indígena y lo gringo
inventa un estilo cantado en mixteco, zapoteco,
maya, nahuátl, español... e inglés,
en el que el tema de los derechos humanos -con
la inmigración a la cabeza- es el protagonista.
Lila reconoce que hereda, en una reencarnación
no genética, el espíritu de Woddy
Guthrie como no podía ser de otra manera
en los tiempos de desigualdades y diásporas
que revivimos: mestiza y mujer.
"Border (La Línea)" es su tercer
disco, después de "La sandunga"
y " Yutu tata". No hay mejor manera
de escuchar su mensaje.

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