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Um Trem Para As Estrelas (Trilha
Sonora) (1987, Som Livre)
Predomina el aspecto latino en su más amplio sentido
que el referente autóctono Tropicalista. Rita Lee y
Maria Bethania aparecen en el espíritu de esta
grabación, un disco muy vocal y dulce. |
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Soy Loco Por Ti America (1987,
Braziloid)
Nuevos vestidos para canciones antiguas. Funk y reggae, mezclado
con influencias caribeñas y pilares brasileños.
El sonido que predomina es el eléctrico, en la versión
Gil más bailable. |
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Ao Vivo Em Toquio (1988, Música
Latina).
Un concierto post producido para el envase en disco que se
resiente de un mal ajuste con las claquetas. Se intuye lo
que debió ser pero todo es un esfuerzo de traslación
para el oyente, más que un disfrute. |
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O Eterno Deus Mu Dança
(Wea Latina, 1989)
Orientado hacia el contoneo a base de descargas de funk, un
género adorado por Gil, pero cubierto con los latidos
de la música brasileña. Especialmente elocuente
es la samba "De Bob Dylan a Bob Marley",
un manifiesto anti racista. |
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Parabolic (1991, Wea Latina)
Gil empieza los noventa conmovido por las raíces africanas
de los brasileños, tema que ya le interesó sobremanera
en el pasado. Este discurso y el rechazo a los políticos
y tecnócratas dominan el carácter de "Parabolic".
En el plano estrictamente musical se rodea de sonidos fundamentalmente
tribales, donde cabe hasta el flamenco ("Serafim").
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Acoustic (1994, Atlantic)
Una banda de cinco miembros desenchufados y Gilberto Gil a
su guitarra acústica como único arsenal durante
74 minutos de música. Con el reggae "A Novidade"
calientan motores y van introduciéndose progresivamente
en las raíes brasileñas que tan magistralmente
Gil deconstruye. Todo el material lleva su firma salvo tres
excepciones naturales: "Tenho Sede" de Anastacia
Dominginho, "Sampa" de su colega Veloso
y "The secret life of plants" de su admirado
Stevie Wonder. |
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Esotêrico (Live in USA)
(1994, Westwind)
Un directo en Estados Unidos en el que enseña
su faceta más pop y su encuentro con el folclore brasileño.
Muy en la línea del "Amigo" de Milton
Nascimento. |
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Oriente (Live in Tokyo) (1995,
Wetswind)
Un año después de su visita a Estados Unidos
continua inmerso en la misma gira y realiza un concierto parecido. |
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Em Concerto (1996, Wea Latina)
No hay novedades destacables con respecto a sus dos grabaciones
de concierto que le preceden. Sólo el sello de calidad
omnipresente en la abrumadora mayoría de discos de
Gil. |
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Luar (1996, Wea Latina)
Gilberto Gil reflexiona sobre el asentamiento de la democracia
en su país y se reafirma en el aspecto lúdico
de la música. Éste es el "Fiebre del
sábado noche" versión Tropicalista.
Canciones como "Luar" "Palco"
"Sonho Molhado", aún incluyendo entre
sus sonidos acordeones y demás instrumentos extraños
en el reconocible sonido Gil, tienen como objetivo primordial
divertir, e incluso, contagiar al oyente de un espíritu
discotequero sin más. A pesar de esto el disco alcanza
cotas más altas, quisiese o no el propio autor. |
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Indigo Blue (1997, Terrascape)
Nueve canciones de pop brasileño sobradas de elegancia
y sensualidad. Gil se rodea de Liminha y Gonzaga y
de su propia musa para la composición, y no necesita
mucho más para conformar un álbum de esos que
los críticos denominan menores pero deliciosos. |
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Quanta (1997, Atlantic)
Un álbum maratoniano en el que el protagonista flirtea
como nunca con lo latino, tal y como se entiende el término
en su vertiente más comercial. 20 piezas, entre las
que destacan "O Mar E O Lago", "Graça
Divina", "Estrela" y la que titula
el disco, que anuncian de la mejor manera posible el boom
que vivimos actualmente en el mundo discográfico. |
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O Sol de Oslo (1998, Blue Jacket)
Una vez Gil ha investigado a lo largo y ancho de su extensa
discografía todos los recovecos del pop, ésta
es la grabación en la cual mira para atrás,
vuelve a los primerísimos años, quizás
los mejores entre los mejores de su carrera. La referencias
a toda la World Music son infinitas, desde el ska
hasta la new age. Se rodea, como siempre, de excelentes
músicos (Marlui Miranda, Bugge Wesseltoft, Trilok
Gurto y Toninho Ferragutti) que representan a tantos
palos musicales mundiales como utiliza Gil, en este álbum
magno, para algunos el mejor de sus "modernos".
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Satisfacao (Inedit, 1998)
Rarezas e inéditos que en su momento se quedaron
fuera de las grabaciones pertinente s. Las piezas de "deshecho"
resultan evidentemente de gran calidad y se acercan más
al jazz y a la improvisación de lo que cabría
esperar.
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