VELOSO, ÚLTIMA GENERACIÓN

0. “Noites do Norte Ao Vivo

Un concierto mágico, repleto de momentos estelares: Caetano veloso combina el elixir de la eterna juventud y la sapiencia de los cerca de 40 años que ejerce de músico (y de Dios). 32 canciones que recorren casi todo "Noites do Norte" y lugares legendarios de la vida musical del "O Rei" Caetano Veloso. Ante todo reafirma su preeminencia como cantante y compositor de canciones. A los 60 años, Caetano está aún muy lejos de la falta de estímulos. No deja de reinventar. Del tropicalismo a la samba, vuelta a la bosanova, canción protesta, flirteos con el Mangue Beat, el rock... Todo lo que toca se convierte en oro Veloso. Regresa a sus inspiraciones juveniles: Gran Bretaña y América. Hacia el centro de Brasil: de Vinicius de Moraes a Toquinho. Utiliza lo mejor del hip-hop en "Zera un Reza", "13 de mayo" (donde su hijo Moreno Veloso ofrece en la versión de estudio su propio acercamiento idiosincrásico al juego y la ingeniería). En "Ia" desparrama con la guitarra eléctrica más psicodélica... Dos guitarristas-bajistas que se intercambian los instrumentos. Jaques Morelenbaum al chelo y la dirección ética y estética. Cuatro percusionistas al compás. Y la voz, la guitarra, el violaõ y el halo de divinidad de Caetano al frente. No va más.

I. “Noites do norte” (Universal)

Después de finalizar su última gira, que visitó el último Festival de San Sebastián para compartir escenario con David Byrne (un encuentro histórico de dos visionarios) y de invitar a Beck a telonearle en varias de sus actuaciones (el ecléctico músico norteamericano, confeso devoto de Veloso y de la música brasileña en general, homenajea explícitamente al “Tropicalismo” con su canción “Tropicalia”, del álbum “Odelay”), Caetano publicó esta sofisticada colección de piezas cálidas, bajo la batuta de su inseparable Jaques Morelembaum, arreglista, chelista y ‘Mago de Oz’ de la discografía de Caetano.

“Noites do Norte” incluye 12 canciones entre la bosa y la samba más pausada, salpicadas de percusión y guitarras caribeñas. Tampoco excluye estructuras muy cercanas al pop más jazzero, ni evoques o retazos de bases rockeras de última generación -esa utilización de las guitarras como pared sonora orquestal que acerca la música popular a la sinfónica.
O la pieza “Michelangelo Antonioni”, su enésimo recuerdo al cine, donde se acompaña de una orquesta de cámara para tocar el aroma que desprenden las películas del director italiano. Todo esto concluye en un disco para altas temperaturas, las que disfrutan los cuerpos de las fotos que Mario Cravo Neto exhibe en el CD, que se acaba con “Tempestades Solares”, una oración que implora el recuerdo infinito del verano.

II.

TROPICALISMO JR. DE CUNA: dice el refrán que de tal palo, tal astilla. Algo que se cumple perfectamente con Moreno Veloso, el hijo de Caetano y otro auténtico monstruo del escenario, que no desmerece su apellido.
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