DISCOGRAFÍA OFICIAL
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“Muito” (Philips, 1978)
Fusión setentera a través de guitarras acústicas, bajo saltarín, teclados azucarados y chispazos de locuras a lo Pat Metheny. El álbum consigue un sonido depurado muy elegante y placentero. La mayoría de las canciones captan la atención del oyente en una primera toma.


“Ao Vivo” Maria Bethania/Caetano Veloso (Philips, 1978)
Si atendemos a la portada, Caetano y hermana vestidos de blanco festivo clavado a “Fiebre del sábado noche”, puede asustar. Pero, aunque tiene sus momentos de bola de plata giratoria, se trata de la traslación ‘Veloso’ del espíritu del sábado noche pero a Brasil y en concierto, o sea, un carnaval con Travoltas mestizos. La pareja se entiende a la perfección y confecciona un disco alucinante y alucinógeno.


“Cinema Trascendental” (Polygram, 1979)
Mientras sus colegas de movimiento se entretienen con el pop y la música disco, Caetano abandona estas tendencias y se centra en las baladas elegantes, una característica inherente a él. Las pinceladas de jazz-fusión agudizan su carácter de ‘banda sonora’ lujosa para un día de asueto en la playa.


“Brasil” João Gilberto/Caetano Veloso/Gilberto Gil/Maria Bethania (Philips, 1981)
Caetano aprovecha la ocasión de trabajar en un álbum de bosanova envidiable, factura de Joao Gilberto. Muy recomendable y, además, accesible a oídos poco doctos en la materia ‘tropicalista’.


“Outras Palabras” (Polygram, 1981)
Sólidos arreglos instrumentales y vocales. Deambula en una línea arriesgada entre la fusión reinante del jazz y los efluvios setenteros del rock. Aunque todos los músicos son brasileños suena demasiado, o no (según el paladar del oyente), a jazz y poco a brasileño. Incluso con esta hipotética crítica Caetano logra otro disco exquisito.


“Cores, Nomes” (Polygram, 1982)
La mitad del disco es adecuada para desbocarse y la otra para coger aire. Más soul y cercano al AOR (ojo: sólo exprime lo que se puede comer de esta tendencia alérgica) que al jazz. Un trabajo en el que prima la voz y cierto minimalismo pretendidamente horterilla. Resulta creíble y muy emotivo.


“Uns” (Polygram, 1983)
Muy dulce. Parece influido por la new wave pero se escapa hacia terrenos más autóctonos y resulta bello e irónico. Para los eruditos es uno de los mejores discos de Caetano. Incluye una memorable versión de “Coisa Mais Linda” de Carlos Lyra y una samba naiff que cierra el número interpretada junto con Maria Bethania.


“Brazil Night Montreaux ‘83” (1983)
Una recopilación donde Caetano canta gran parte de las canciones. Además están presentes Matogrosso, Joao Bosco y Arnaldo Batista de Os Mutantes. El dúo que elaboran Caetano y Matogrosso sostendría el álbum por sí sólo.


“Velo” (Philips, 1984)
Afectado por la fiebre del sintetizador, Caetano, además de esto, se arropa con el grupo de rock Banda Nova. Logran un sonido medio new wave, ochenta y reggae-pop, también clásico de esta década prodigiosa. La propia versión de “Nine Out Of Ten” del “Transa” es de las más vilipendiadas de la discoteca de Caetano. Mantiene la marca de calidad de la factoría Veloso, pero no es del catálogo de lujo.


“Bethania, Mano Caetano e Amigos” Maria Bethania/Caetano Veloso (Philips, 1985)
Una selección de algunas de las mejores canciones de su historia discográfica. Realmente sólo contiene dos canciones que canten hermano y hermana. El resto se trata de dúos con Gal Costa, Alcione, Chico Buarque...


“Caetano Veloso” (Nonesuch, 1986)
Percusión y guitarra acústica, una combinación que Caetano domina. Versiona a Michael Jackson (“Billie Jean”) y a Paul McCartney (“Eleanor Rigby”). El disco se podría definir como romántico.


“Totalmente Demais” (Polygram, 1986)
Un directo acústico que se reduce a Caetano y su guitarra. Los aplausos del público alimentan el disco y los hace parte de la orquestación. Es el trabajo que más recuerda al clásico Silvio Rodríguez.


“Melhores Momentos de Chico e Caetano” (Sigla, 1986)
Varios conciertos en directo rescatados de programas de televisión. Aunque ellos están en la mayoría de los cortes, también incluye actuaciones de Beth Carvalho, Astor Piazzola, Jorge Ben, Rita Lee y Tom Jobim. Una selección mundial de figuras del folclore, de esas que David Byrne o Peter Gabriel suspirarían por aglutinar en sus remasterizaciones. Los críticos lo consideran más por sus participaciones que por los logros musicales.


“Caetano” (Polygram, 1987)
Rock-fusión, de nuevo. Aunque más vigoroso que, por ejemplo, “Velo”. Empieza a descubrirse la influencia de Jaco Pastorious (bajista de renombre). Resulta excitante por momentos e irritante para los menos jazzeros.


“Estrangeiro” (Electra, 1989)
Imprescindible por prescripción de la crítica especializada. Maníaco, repleto de trucos de estudio y natural por gracia de Caetano. Todas las características que produce el maestro en estos lares, Arto Lindsay, nombre clave de la exportación del encuentro de la world music con la ciudad y los músicos de Nueva York. El amor por “Estrangeiro” crece paulatinamente según repites su consumo.


“Circulado - Ao Vivo” (Polygram, 1991)
Un gran ejemplo de la capacidad de Caetano para fundir la contemporaneidad con la vanguardia. Incluso en los cortes más cerebrales y arriesgados, parece mantener el control de la música, y todo lo hace propio. Otra colaboración trascendente de Arto Lindsay.



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