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La
quinta edición del Premio
Salambó ha tenido tintes
de homenaje. Tras una ardua y animada
deliberación, tras las cinco
rondas de eliminación previa,
tras una comida copiosa y regada de
vino, los quince miembros del jurado
decidieron otorgar el galardón
a la novela Contra
natura (Anagrama,
2005), obra del académico,
ensayista, poeta y novelista Alvaro
Pombo (Santander, 1939). Pombo,
en palabras del jurado, ha demostrado
con este libro ser “uno de los
autores de mayor calidad, envergadura
y más sostenido en la literatura
actual”.
Las razones esgrimidas por el jurado,
conformado por los escritores Núria
Amat, Andrés
Barba, Lázaro
Covadlo, Lucía
Etxebarría, Alejandro
Gándara, Alicia
Giménez Bartlett, Ismael
Grasa, Enrique
de Hériz, Juan
Miñana, Vicente
Molina Foix, Andrés
Neuman, Isaac
Rosa, Jordi
Soler, Zoe
Valdés y Juan
Gabriel Vásquez, rescataban
la “profunda honestidad”
del relato de Pombo, dueño de
una “voz que se rehúsa
a dejarse llevar por las modas”
y que ha escrito una novela “intelectualmente
válida y moralmente irreprochable”.
“Todas las novelas son de una
calidad altísima y este jurado
estaría orgulloso de premiar
a cualquiera pero la obra de Pombo es
la obra de uno de los grandes maestros
de la literatura española actual”,
señaló un miembro del
jurado.
Contra natura, “una novela que
si bien trata el tema homosexual va
mucho más allá de la homosexualidad”,
narra la historia del editor madrileño
Javier Salazar y su ajetreadísima
relación con un joven malagueño,
razón suficiente para que antiguos
tormentos vuelvan a la cabeza del editor
a la vez que se suceden suicidios, asesinatos
e intrigas policiales.
El libro de Pombo hubo de medirse en
la última ronda con Enterrar
a los muertos (Seix Barral, 2005),
reportaje escrito por Ignacio
Martínez de Pisón
que relata la vida y muerte de José
Robles, ferviente republicano, profesor
universitario y traductor de John Dos
Passos al castellano, que fuera asesinado
por los servicios secretos soviéticos.
La noche anterior, el lunes 27, el jurado
del II Premi Salambó
en lengua catalana, integrado por los
escritores Agnès
Agboton, Joan
Lluis Lluis, Ana
Mª Moix, Baltasar
Porcel, Jordi
Puntí, Màrius
Serra y Pedro
Zarraluki, eligió Les
amnésies de Déu (Empúries,
2005) de Joan-Daniel
Bezsonoff.
Tras una amena deliberación en
la que uno a uno los jurados fueron
exponiendo los pros y contras de cada
libro, el jurado integrado decidieron
que el libro de Bezsonoff, “una
novela inclasificable, alejada de las
novelas al uso y que goza de un catalán
riquísimo”, se impusieron
por sobre los otros dos finalistas:
Sorra a les sabates
(La Magrana, 2005) de
Joan Pons y Pandora
al Congo (Campana, 2005) de Albert
Sánchez Piñol.
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