Hace ya casi diez años, varias personas
procedentes del mundo de las letras decidieron
agruparse para devolver a la ciudad de Barcelona
uno de los grandes Cafés que la hicieran
famosa, y que con el paso del tiempo habían
ido desapareciendo. Como resultaba imposible
en aquel momento recuperar un local histórico,
se decidió crearlo de nueva planta.
Para ello se eligió un barrio emblemático,
la Vila de Gràcia, que unía,
a su bien conocida tradición referencial
en obras literarias, un presente en el que
la gente joven redescubría el barrio
y lo llenaba de efervescencia.
Hubo suerte. Se encontró un local espléndido
en el mismo corazón de Gràcia,
y el Café Salambó se
hizo realidad. Diseñado como un lugar
abierto a todo el mundo y a todas las iniciativas,
no tardaría en convertirse en un centro
generador de actividades. Muchas ideas han
nacido o se han desarrollado en torno a sus
mesas.
Ahora, en alianza con el ClubCultura
de la Fnac y con la colaboración de
l'Ajuntament de Barcelona, Districte
de Gràcia, se pone en marcha una
antigua ilusión: la convocatoria del
Primer Premio Salambó de Narrativa.
Nace este proyecto con la intención
de encontrar para las letras un territorio
común libre de intereses comerciales,
donde algunos libros tengan la oportunidad
de conseguir el reconocimiento que merecen.
Por ello, este premio carecerá de dotación
económica y no mantendrá relaciones
con ninguna editorial. El jurado, que se renovará
en cada edición, estará compuesto
por quince autores de reconocido prestigio
que no hayan publicado durante el año,
y tendrá libertad absoluta en sus decisiones.
Es importante destacar que nadie percibirá
remuneración alguna por su colaboración
en el premio, ni siquiera la artista Susana
Solano, que se ha prestado a realizar
la escultura que se entregará al ganador.
Este Premio Salambó tiene también
una vocación normalizadora, en un escenario
que tiende a premiar obras inéditas
y a utilizar los premios como plataforma de
lanzamiento de nuevas apuestas editoriales.
Los modelos de referencia se encuentran en
casi todas las grandes literaturas del mundo
y nos hemos inspirado en ellos introduciendo
algunas pequeñas variaciones que, a
nuestro juicio, podían mejorar y enriquecer
la fórmula.
Gracias al esfuerzo de todas las personas
y entidades implicadas, esperamos llevar adelante,
año tras año, un galardón
inspirado únicamente en el entusiasmo
por la lectura y la admiración ante
la buena obra literaria. Deseamos desde aquí
dar las gracias a todos los que, con su apoyo
y generosidad, lo están haciendo posible.
Albert Mauri (Café
Salambó)

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