|
Los
rincones más literarios de Lisboa (2)
Otro
lugar donde permanece el espíritu del poeta es en el café
Martinho da Arcada (Rúa da Prata, 2), que fue
fundado en 1782. Este café era uno de los favoritos de Pessoa,
y hoy es, además de café, sede de la Asociación Pessoana
de Amigos del "Martinho de Arcada".
El placer de oler cómo la pulpa de los libros viejos se va
deshaciendo con el paso del tiempo podéis experimentarlo en
la parte alta de la Rúa do Alecrim, donde hay varias
librerías especializadas en libro usado y grabados. Las más
nombradas son Joao Trindade (Rúa do Alecrim, 32)
y Campos Trindade (Rúa do Alecrim, 44).
Uno de los "fondos" preferidos para las fotografías de las
decenas de miles de visitantes de Lisboa es la estatua de
Fernando Pessoa que se encuentra en el café A Brasileira
(Rúa do Almeida Garret, 120). En la entrada hay una
estatua de bronce del poeta sentado a la mesa, dejando una
silla libre para que cualquiera se pueda tomar algo con él
y -cómo no- hacerse la correspondiente foto... tal vez típico,
pero resulta imposible resistirse a la tentación...
La obra del poeta Joâo de Deus no es tan conocida como
la de Pessoa, pero no por ello deja de ser la de uno de los
mejores y más sensibles literatos portugueses. Para que no
se pierda su recuerdo y satisfacer a sus lectores, está el
Museu Joâo de Deus (Avenida Álvares Cabral, 69),
en el barrio de San José.
¿Y
cómo hablar de Lisboa sin mencionar el
fado? Este género musical ha dado la vuelta al
mundo, y condensa en sus letras el espíritu melancólico
que se adjudica al portugués. Madredeus
o Amalia Rodrígues, la gran madonna de
la canción popular lusa, son sólo la punta de
lanza de un género musical que está viviendo una
edad de oro, como atestiguan las docenas de locales
consagrados al fado que hay en la capital lisboeta.
En el Bairro Alto es donde se concentran
la gran mayoría de las casas de fado de la ciudad
De todos ellos, los más recomendables son Fado
Nó Nó (Rúa do Norte, 47-49), el Café
Luso (Travesía Quimada, 10) y el Arcadas
do Faia (Rúa da Barroca, 54-56). 
|