|
Como
funciona la industria estadounidense
Durante
años, la comunidad hispana de los Estados Unidos
ha sido de las más marginadas. Pero las cosas
han cambiado mucho desde mediados de los 60. Hay
cadenas de televisión de difusión nacional que
emiten las 24 h del día en español, los periódicos
venden centenares de miles de copias, y rara es
la universidad que no cuenta con su correspondiente
departamento de estudios hispanos. Pero la producción
editorial no está a los mismos niveles de difusión
que otras manifestaciones artísticas. Las trabas
son muchas: para empezar, las grandes cadenas
-Border's, Barnes&Noble- no prestan especial
atención a los títulos latinos. Además, no es
fácil la edición de los autores. Tradicionalmente,
sólo editoriales universitarias y pequeñas editoras
de medios de comunicación latinos han parido libros.
Fue el caso de la Revista Chicano-Riqueña,
la primera en servir de tribuna a los autores
hispanos, y que se convertiría en "The Americas
Review", la referencia actual dentro de la
cultura latina en los Estados Unidos. En cuanto
a las editoriales, excepto en algunos casos muy
conocidos, más de lo mismo: las pequeñas editoriales
hacen de faro para los lectores hispanos. Es el
caso de Cinco Puntos Press, con sede en
El Paso, Arte Público de Houston
(la editora del Americas Review), o Bilingual
Press, de Arizona. Editoriales históricas
y de una labor teñida de romanticismo. ¿Su método
de trabajo? Tiradas cortas, adelantos pequeños,
pero un amor por el autor, el libro y la cultura
que no se encuentra en los grandes grupos editoriales.
Como en todos lados, aunque las grandes (Simon&Schuster,
Penguin, Grove/Atlantic) están empezando
-muy discretamente- a sacudir el mercado.
Según
datos del Departamento de Comercio de EE.UU.,
el mercado del libro en español movió en 1999
la cifra de 368 millones de dólares. Se calcula
que hay más de 650.000 estudiantes de español
en los institutos y universidades estadounidenses;
y Texas gasta 135 millones de dólares cada
año en programas de educación bilingüe. Hay cerca
de 200 editoriales que editan en español, y el
volumen de ventas supera anualmente los 38 millones
de dólares. Aunque las editoriales radicadas en
EEUU sólo tienen una cuota de mercado del 10%,
no están incluidas en el informe las cifras de
las tres grandes: Planeta, Fondo de Cultura
Económica y Santillana Publishing USA.
Los dos primeros títulos de Santillana se publicaron
en octubre del año pasado: "Se habla español:
voces latinas en USA", una antología editada
por Edmundo Paz Soldán y Alebro Fuguet,
que recoge los cuentos de 36 autores hispanos,
que indagan en la experiencia cotidiana en los
Estados Unidos; y "La ficha roja", de John
Lantigua, que gira alrededor del mundo nocturno
de la Pequeña Habana de Miami y el de La
Habana de los sesenta. Según la directora
de esta última, Leylha Ahuile, "el mercado
está por explotar. Hay un hueco importante que
cubrir, pues las grandes editoras no arriesgan
por los nuevos valores y sólo invierten en los
nombres consagrados, como García Márquez
o Vargas Llosa". Con la intención de publicar
ocho o diez libros al año, más una selección del
catálogo de Alfaguara -editorial madre-,
el siguiente lanzamiento será la versión en español
de "The sugar island", de Ivonne Lamazares.
Anyway, de lo que nadie duda es de que la literatura
hispana -sea en inglés o español, la denominen
latina o chicana- en los Estados Unidos va a expandir
aún más las fronteras de nuestra lengua, y convertirse
en una referencia imprescindible para entender
la cultura universal de este nuevo siglo. 
|