a obra
literaria de Manuel Vázquez Montalbán (nacido en Barcelona
en 1939) puede dividirse hasta el momento en dos períodos
en cuya frontera situaríamos Tatuaje (1975) cuyo protagonista
es el detective Pepe Carvalho. TRES NOVELAS EJEMPLARES reúne
textos que incluyen su primera novela, Recordando a Dardé
(1969); Happy End (1974) y La vida privada del doctor Betriu, que
el autor fecha en 1980 y que fue publicada en la edición
de 1982 de TRES NOVELAS EJEMPLARES. Ni su temática ni su
técnica corresponde —preferimos adelantarlo ahora—
a los dos textos «mayores». Las actividades de Manuel
Vázquez Montalbán, en el ámbito de la literatura,
son diversas. Tras licenciarse en Filosofía y Letras en la
Universidad de Barcelona y en Periodismo, en la Escuela Oficial
de Madrid, alterna el periodismo y la creación poética.
Su primer libro, publicado en 1963, es un ensayo-estudio sobre la
información, Informe sobre la información.
Una educación sentimental (1967) y Movimientos sin éxito
(1969) son sus primeros libros de poemas. Cuando en 1970, J.M.Castellet
publica su discutida antología/manifiesto Nueve novísimos
poetas españoles M.V.M. figura en primer lugar entre los
«seniors». El criterio de Castellet se basaba en dos
premisas fundamentales: la fecha de nacimiento de los autores allí
reunidos (de 1939 en adelante) y un cambio en las bases estéticas
de los planteamientos poéticos, fruto de la quiebra del «realismo»,
que Castellet fecha alrededor de 1962.
En la primera etapa
de una obra amplia y diversa, durante la cual se afianza su papel
de renovador del periodismo español, fue redactor jefe y
comentarista de política internacional de una breve, aunque
significativa revista: Siglo 20 y más adelante en la también
desaparecida Triunfo. Las incursiones en el ámbito de la
novela son escasas. Además de las ya citadas y aquí
reunidas publica únicamente Yo maté a Kennedy (1972)
en la corriente que hoy viene denominándose de «política-ficción».
En cambio, sus incursiones en el ensayo no sólo alcanzan
un éxito popular significativo, sino que algunos de sus libros
se convierten en imprescindibles referencias generacionales. Constituyen,
además, textos que definen un modo diferente en enfrentarse
a la creación literaria. En 1968 dirige y firma uno de los
ensayos de Reflexiones sobre el neocapitalismo. En 1970 su Manifiesto
subnormal se convierte en el signo de la «nueva literatura»
y su Crónica sentimental de España (1971), en la que
reunía textos publicados anteriormente en la revista madrileña
Triunfo, recuperaba aquellas zonas de la sensibilidad irrigadas
por la cultura popular que la intelectualidad del momento prefería
ignorar. Su atención a la canción popular se ponía
también de manifiesto en la antología Cancionero general
1939-1971 (1972), en el ensayo sobre Joan Manuel Serrat (1972) y
en Guillermota en el país de las Guillerminas (1973). Paralelamente,
sus ensayos políticos seguían manifestando un compromiso
al que el escritor no ha renunciado: La vía chilena al golpe
de estado (1973), La penetración americana en España
(1974) o las irónicas Cuestiones marxistas (1979) [Marx y
los hermanos Marx]. Su atención hacia los problemas de los
medios informativos se manifestaba asimismo en El libro gris de
TVE (1973). La primera etapa de su obra se desarrolla durante el
franquismo, aunque la fecha que hemos escogido para diferenciar
las dos partes, 1975, coincide curiosamente con la desaparición
del dictador. La audacia en el tratamiento de algunos temas revela
la progresiva permisividad del posfranquismo en los años
últimos de la vida del antiguo régimen.