| "El
mundo de la literatura, el mundo del arte,
es el mundo de la perfección. Es el
mundo donde la belleza, que es lo que en última
instancia le da su independencia, su verdad,
su autenticidad, nos enfrenta a la acabado,
a lo absolutamente abarcable con el conocimiento,
con la conciencia además con una visón
esférica que jamás llegamos
a tener. Entonces, cuando nosotros regresamos
de una gran novela, de ese mundo de ilusión,
de ese espejismo, deslumbrante que es el de
una ficción lograda que se nos impone
como una verdad irresistible a este mundo
nuestro, ¿cuál es la reacción
natural? El cotejo es inevitable. Y la conclusión
de ese cotejo es el de que pequeño
es este mundo comparado con ese mundo tan
grande, tan rico del que acabamos de salir.
Y que feo, mediocre y sórdido es este
mundo comparado con ese mundo donde todo aprecia
tan bello, incluso las peores aspectos de
la condición humana, las manifestaciones
más sombrías, tétricas,
crueles de lo que es el hombre tenia un encanto
que el escritor, el creador había conseguido
impregnarle, que a nosotros nos lo hacia aceptable,
incluso emocionante y por lo tanto bello".
Conferencia Magistral
de Mario Vargas Llosa: "Literatura
y política: dos visiones del mundo",
11 de mayo del 2000.
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