| "Eso
es lo que tiene Canudos de ejemplar para un
latinoamericano, porque eso, esa ceguera recíproca,
a partir de la visión fanática
de la realidad, de la que participan tanto
republicanos como jaguncos, es la misma ceguera
para admitir la crítica que la realidad
hace a la visión teórica. Esa
es la historia de América Latina. La
tragedia de América Latina es que,
en distintos momentos de nuestra historia,
nosotros nos hemos visto divididos, enfrentados
en guerras civiles, en represiones, y a veces
en matanzas peores que la de Canudos, por
cegueras recíprocas parecidas. Quizá
es una de las razones por las que Canudos
me impresionó tanto, porque en Canudos
eso se puede ver en pequeño, casi como
en laboratorio. Pero el fenómeno es
general: es el fenómeno del fanatismo,
básicamente, de la intolerancia que
pesa sobre nuestra historia. En algunos casos,
eran rebeldes mesiánicos; en ocasiones
eran rebeldes utópicos o socialistas;
en otras eran las luchas entre conservadores
y liberales. Y si no era la mano de Inglaterra,
era la del imperialismo yanqui o la de los
masones o la mano del Diablo. (...) En el
sertao bahiano, Canudos y el Consejero no
son algo remoto en el tiempo. Es el hecho
más importante en la historia de la
región, por lo tanto es algo que está
muy vivo todavía en la memoria, en
los mitos.
En
"Diálogo con Vargas Llosa",
por Ricardo A. Setti, Editorial Kosmos,
México D.F., 1988, pp. 67-68.
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