MELILLA
"Fui movilizado por el ejército de Franco y me mandaron a Burgos, incorporado a Intendencia automáticamente, por mi condición de funcionario de Aduanas. Pero mi padre consiguió poco después que me destinaran a Melilla junto a él.
Estuve allí desde fines de 1937 hasta octubre del año siguiente, muy a disgusto porque me creía en el deber de luchar en el frente y no quería ser tomado por un cobarde. Estuve destinado en la sección de censura de correspondencia con el extranjero, porque leía francés e inglés. El objeto de mi trabajo era evitar la filtración de informaciones relacionadas con el conflicto bélico.
MI padre se resistía a mis propósitos de incorporarme al frente, pues se sentía responsable de mí ante la ausencia de mi madre, que seguí en Madrid con mis hermanos, y de la que no teníamos noticias. Insistí tanto en mis deseos de marcharme que al final cedió y logré incorporarme en una compañía de Intendencia de Montaña en el Pirineo, poco antes de la ofensiva sobre Cataluña".