
Una mañana, muy temprano,
el cartero dejó en el buzón de la granja un paquete.
¿Será comida? ¿Será un tocadiscos? ¡Cuidado,
puede ser una bomba! ¡Ojo, que va a explotar...! Y se armó
la revolución en la granja... Pero no era una bomba, era
algo muy distinto; algo que iba a llenar de emoción, suspende
y aventura la vida rutinaria de la granja.

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