|
1.
Gloria: Cuéntenos Álvaro: ¿en qué época
del mundo le hubiera gustado a usted vivir?
Álvaro Mutis: Hubiera querido vivir durante
buena parte del reinado de su muy católica majestad el rey Felipe
II, gozando de la confianza y aprecio del monarca.
En un vasto palacio madrileño, destartalado e incómodo hubiera
reunido una pequeña corte de enanos y monstruos, entre servidores
y bufones, a quienes les hubiera recordado a toda hora sus deformidades
y lacerías.
Complicado en todas las intrigas del palacio real,
participando en la caída de Antonio Pérez, siendo cómplice y gestor
de la muerte del Infante don Carlos, formando parte de la comitiva
que viajó a París para acompañar a la dulce esposa francesa del
pálido monarca, hubiera conocido de cerca al bearnés Enrique IV
y hubiera estado de acuerdo con él en aquello de que "París bien
vale una misa".
En una misión secreta ante el Príncipe Guillermo
de Orange, después apodado el Taciturno y quien ya comenzara a
inquietar los estados de Flandes, hubiera querido pasear por la
jocunda y coprofílica, sensual y glotona región de los Países
Bajos y Ana de Saboya, la casquivana y desordenada esposa del
príncipe, me hubiera hecho demorar más de la cuenta.
Gloria: Muy seguramente.
ÁM: Mi principal misión en el gobierno de
Felipe hubiera sido la organización y desarrollo de la santa Inquisición
en tierras de Indias. Hubiera establecido tribunales de la Santa
Hermandad en todas y cada una de las ciudades fundadas en los
nuevos dominios de la corona española y bajo un régimen implacable
de acusaciones secretas, vigilancia continua y duros tormentos
hubiera matado todo espíritu de independencia, hubiera extirpado
hasta la mínima noción de libertad en tan apartadas regiones.
Con un sistema de rehenes cautivos en las cárceles
de España o vigilados en sus destierros de la corte, hubiera conseguido
implantar un severo régimen de terror entre los españoles que
quisieran residir y establecerse en las Indias obligándolos a
tornar a España después de cumplido un determinado plazo, a fin
de que no echaran raíces en los nuevos territorios de la Corona.
A los naturales de esas regiones los hubiera embarcado
en su totalidad y vendido a los venecianos para que los utilizaran
en la construcción de sus malsanos y fétidos canales o de sus
amplios y hermosos hospitales y palacios.
Gloria: ¡Qué cosa tan monstruosa!
ÁM: No creas. En la querella de Lope y de
Góngora contra Cervantes hubiera estado de parte de aquéllos y
al autor de las Soledades lo hubiera hecho huésped de mi casa
para tirarle la lengua sobre todos los chismes y mezquindades
de las gentes de su oficio.
Hubiera participado en la intriga que llevó a Luis
de León a la cárcel y hubiera patrocinado la presentación de los
Autos Sacramentales de Calderón en la Corte.
|