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| Un regalo para Gabo |
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En la dedicatoria de su novela "El general en su laberinto",
Gabriel García Márquez desliza una frase que ha dado lugar
a numerosas especulaciones: "Para Álvaro Mutis, que me regaló
la idea de escribir este libro". Luego, en sus "gratitudes",
el Nobel colombiano llama la atención sobre un relato de
su amigo, "El último rostro", que cuenta un episodio de
los últimos meses de la vida de Simón Bolívar, a partir
del hallazgo de unos manuscritos perdidos, escritos por
un coronel polaco de apellido Napierski, quien, en Cartagena,
conoce a Bolívar y pasa algunos días a su lado. La figura
de Napierski, puro invento de Mutis, la objetiva García
Márquez al utilizarla -irónicamente y muy a su manera- como
fuente histórica en su novela. |
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| Mutis mismo ha declarado que
"El último rostro" es lo que quedó de una obra mucho mayor,
quemada porque le pareció demasiado "de tesis". Al contárselo
a su amigo, éste le sugirió intentar escribirla. "Y yo le
contesté, me parece muy bien, nadie lo hará mejor. Aquí
está toda la documentación, y le di los libros que yo había
leído, la correspondencia de Bolívar, en fin, una serie
de documentos históricos esenciales, y se lo llevó todo,
y se marchó de mi casa diciendo "Ya sabrás de mí". Cuando
terminó la novela me la dio, porque siempre me muestra sus
originales antes que a nadie y me dijo, "A ver, ¿va a quemar
esta también? Y allí estaba el Bolívar que debía haber escrito
yo. Pero lo escribió él. Perfecto." |
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