3 ENERO DE 2006
Por fortuna se ha acabado ya el año
del Quijote, pero os recomiendo que vayáis a
ver la exposición sobre el Quijote del Reina
Sofía, en Madrid. Y no porque la muestra sea
estupenda, al contrario, a mi me pareció, salvo
excepciones, de una mediocridad abrumadora. Pero hay
una pieza de Alberto
Corazón que me encanta. Es una enorme cabeza
de caballo (en realidad es Clavileño, el penco
de mentira con el que los Duques se burlan de don Quijote
y Sancho) hecha en acero. Pero no parece acero, porque
está pintada, ennegrecida. La pieza tiene algo
bárbaro y refinado al mismo tiempo, algo modernísimo
y primordial. Una escultura hermosa de verdad. Y, de
paso, si no habéis visto la ampliación
del Reina Sofía de Nouvel, podéis
disfrutar del atrio con su revestimiento rojo, que parece
laca china, y con sus tragaluces de formas irregulares
que producen un efecto vagamente mareante, como trampantojos.
Muy impresionante. Y una recomendación de año
nuevo más: no os perdáis la novela del
peruano Alonso
Cueto, "La hora azul",
que ha ganado el último premio Anagrama de novela
y que, por consiguiente, está publicada en Anagrama....
es una historia apasionante y estremecedora, una novela
negra de la vida misma, que puede ser más negra
que cualquier trama policíaca, escrita con un
estilo tan contundente, seco y revelador como el bisturí
de un médico forense.
|