| Entrevista sobre el
libro
Charlamos contigo el pasado
verano sobre "La hija del caníbal",
la película de Antonio Serrano basada en tu novela.
Estabas muy satisfecha del trabajo del equipo. ¿Has
visto ya la película?
La película está realmente bien. Estuvieron
en España haciendo las últimas mezclas
de sonido, y vi el copión en casa con Antonio
Serrano, el productor Matías Erembergh y Cecilia
Roth. Estoy encantada. Hay un trabajo estupendo de los
actores; de Carlos y Cecilia y también de Kuno
Becker, que vino a España a rodar "Imagining
Argentina". La pareja compuesta por Cecilia Roth
y Kuno tiene mucho peso en la película, los dos
están maravillosos y resultan muy creíbles.
Antonio Serrano tiene mucho toque para crear personajes
complejos: tiernos, graciosos, absurdos. El estreno
será en México y otros países de
Latinoamérica a principios de diciembre, pero
en España aún no hay fecha decidida.
¿Y las demás adaptaciones que
se estaban preparando?
La producción estadounidense de "Te trataré
como una reina" sigue, pero en cambio la crisis
que se vive en Argentina ha paralizado "Amor ciego"
y "Tarde en la noche", con Gerardo Herrera.
Lo último que he visto ha sido "El décimo
puñal", un mediometraje del director portugués
Vitor Moreira que adapta el cuento "Un puñal
en la garganta". El resultado es francamente bueno.
De hecho, la película acaba de ganar el primer
premio para mediometrajes del festival de cine de Salónica,
Grecia. Vitor está ahora estudiando la producción
de "El corazón del tártaro".
Háblanos de "Estampas bostonianas",
el libro de viajes que sale en noviembre. ¿Trata
de tu estancia en Boston durante los Ochenta?
El libro se le ocurrió a la gente de Península,
unas personas encantadoras. La primera vez que fui a
vivir a EEUU fue en 1984, a Boston, y "Estampas
bostonianas" fue el título de un serial
de tres entregas en el periódico sobre EEUU.
La gente de Península lo recordaba, les habían
gustado mucho, y se interesaron en publicarlo. Les sugerí
que, para completar el libro, podríamos incluir
otros reportajes míos de viajes. Ellos se encargaron
de buscar en las hemerotecas, y seleccionamos algunos
de ellos. Hay reportajes sobre los esquimales, China,
Alaska, Irak antes de la guerra con Irán, los
campamentos sarahuis, Australia.. . De lo más
variado. No los he arreglado: cada uno está escrito
en una época y en un contexto histórico
que los determina, y he escrito una introducción
a cada uno de ellos, contando cómo lo hice y
qué pasó después.
¿Qué tal el ensayo sobre la literatura
en el que estabas trabajando?
Muy bien. Estoy a punto de terminar el primer borrador.
Queda rehacerlo, dejarlo reposar... mucho trabajo. Este
libro está saliendo más deprisa que una
novela porque las novelas es lo más difícil
de hacer. Pero aparte de eso, es un ensayo un poco raro,
que tiene parte de ficción; es un libro en el
que llevo pensando muchos años, 10 ó 15,
por lo cual te sientas y sale articulado. El pensamiento
ensayístico es un pensamiento de palabras concretas:
tiene una forma verbal concreta ya en tu cabeza, por
lo que está saliendo muy deprisa. Estoy trabajando
mucho y, si todo va bien, quizá en enero lo termine.
Después de todo el tiempo que lo he tenido ahí,
lo tendré escrito en ocho o nueve meses, lo que
para mí es un recórd, porque suelo tardar
más: para una novela, la escritura lleva un año
o año y medio, o incluso dos. Además de
los dos años anteriores que me paso pensándola.
¿Qué habrá después?
Una novela medieval, muy grande y ambiciosa, en la que
ya trabajé un año. Volveré a ella.
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