| 'Ubíquese'
Crítica sobre la obra de teatro

PAREJAS A DESTIEMPO
El relato, el monólogo y las situaciones a varias
puntas se entrecruzan en esta ojeada a cuatro parejas
más bien desparejas. El hombre que ha dejado
de amar a su mujer, un matrimonio que enfrenta la separación
con estados de ánimo diferentes, la mujer que
ama a su cónyuge a pesar de las fallas que él
mismo detecta y la atracción de otra hacia un
hombre casado desfilan en esta propuesta que la directora
Ana Pañella armó a partir de unos cuentos
de la española Rosa Montero, con el fin de ubicarlos
a muy escasa distancia de los concurrentes a un pub.
El armado en cuestión incorpora la originalidad
que, lejos de querer desprenderse de los tonos literarios
esgrimidos por la autora con juguetona gracia, los incorpora
como para usarlos de elemento provocador de un cierto
distanciamiento con esos amantes llamados ya sea a vivir
y sufrir los vaivenes de sus destinos o a hacer un aparte
para desgranar comentarios y reflexiones que parecerían
involucrar a terceros.
El resultado, si bien en buena medida no deja de transitar
por los terrenos del humor, impresiona como bastante
menos liviano de lo previsto, sin descartar la variedad,
que en algunos casos viene de la mano de la ironía
y, en otros, bordea la gravedad de estados de ánimo
todavía menos festivos”.
Álvaro Loureiro
ENEMIGOS
La actriz Ana Pañella dirige todos los jueves
Amantes y enemigos, obra escrita por la periodista y
novelista española Rosa Montero en 1994, que
plantea cuatro miradas de la pareja desde la óptica
femenina. Alternadamente, la protagonista (Claudia Peña
y Karina Tassino) ve al hombre como su principal enemigo,
como un perfecto inútil sirve para nada con aires
de grandeza, como lo que pudo haber sido y no fue (ahora
están en trámites de divorcio), y como
una ilusión a punto de convertirse en furtiva
realidad (el vecino casado, con el que se habla por
mail).
Hugo Falero compone a los cuatro hombres, cada uno con
una veta humorística diferente. Montero aporta
una mirada femenina sumamente actual, bien leída
por Pañella, que combina la inocencia con el
conformismo.
No hay una victimización de la mujer en estos
cuentos. Las situaciones que se narran evidencian una
clara conciencia de la mutua necesidad entre el hombre
y la mujer. Partiendo de esa base, el humor llega sin
esfuerzo. No se retuerce la realidad para lograr la
sonrisa. Se la respeta. Un buen ejemplo de que el humor
está presente en la mayoría de los conflictos
cotidianos. Simplemente hay que dejarlo fluir.
Javier Alfonso |