CARTA TERCERA
De una matrona
Hola Rosa, soy una matrona de XXXXXXX.
Otra matrona me ha remitido tu artículo de El
País. Creo poder hablar por boca de la mayoría
del colectivo. No todas las matronas piensan así,
no todas sueñan con un parto fisiológico,
pues es muy "cómodo" manipular el trabajo
de parto para que éste sea rápido y los
dolores de las parturientas no "incomoden"
el ambiente de las salas de parto, ni qué decir
que muchas matronas mayores se aterran sólo de
pensar que deben tirarse por el suelo para ayudar a
una madre en cuclillas y prescindir de la mesa de partos.
Pero el colectivo de matronas que nos hemos formado
con el nuevo sistema que funciona apenas hace doce años
tenemos una sensibilidad diferente, creemos en la capacidad
de las mujeres para parir por sí solas e intentamos
en las clases de preparacion para la maternidad que
se ofrecen en el sistema publico de salud devolverles
el poder que tienen para parir. La jerarquia medica,
encabezada por los años de obstetricia de la
saga Dexeus y por los "malos quehaceres" del
dr. Cabero del Hospital de la Vall d'Hebró de
Barcelona, que durante años bloqueó la
especialidad de matrona en los estudios de Enfermería,
han hecho mucho daño a las mujeres, infundiéndoles
el temor de que parir en casa es peligroso, cuando la
OMS está harta de decir que es lo más
saludable. Recientemente el sistema de salud catalán
está intentando ofrecer el servicio de parto
natural en los hospitales; ahora se va a poner de moda
parir sin oxitocina y sin epidural, y lo digo con toda
la ironía del mundo. Te envio la respuesta que
he dado a esta comadrona que me ha enviado tu artículo:¿Por
qué una mujer, que ni tan solo ha parido, ha
tenido que poner por escrito un sentimiento que las
matronas hace años que estamos que estamos diciendo
a gritos? Deseo que la todo poderosa Rosa Montero influya
más en las mujeres españolas que cinco
minutos de nuestras charlas en nuestras sesiones de
educación maternal. Animos, chicas, cada día
estamos más cerca de conseguirlo.
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