| 1951-1979
Los primeros años
Rosa Montero, periodista y escritora, nació
en Madrid el 3 de Enero de 1951, en el seno de una familia
de clase media-baja, en el barrio de Cuatro Caminos.
Su padre era banderillero y abandonó los toros
cuando Rosa cumplió los cinco años, para
montar una fábrica de ladrillos.
Debido a la tuberculosis y a la anemia tuvo que permanecer
en cama durante cuatro años, sin poder ir al
colegio, no tenía amigas, leía mucho y
ahí comienza su afición a escribir, era
como un juego.
Con nueve años volvió al colegio, ingresó
en el Instituto Beatriz Galindo de Madrid, una institución
que según sus declaraciones ha marcado su vida.
Era un ambiente que ella califica de “salvaje”,
y que cambia su forma de pensar.
Con diecisiete años se matriculó en la
Facultad de Filosofía y Letras e hizo teatro
con grupos vanguardistas del momento, como “Tábano”.
Al año siguiente, 1969, comenzó en la
Escuela de Periodismo
En el verano de 1970, durante las vacaciones, hizo
prácticas en el diario “Informaciones”
de Alicante, y a su vuelta, colaboró en la revista
“Tele Radio”, donde creó una nueva
sección, de estilo desenfadado, llamada “Tele-boom”.
Más tarde, abandonó la revista y empezó
su etapa de colaboradora pluriempleada. Escribía
en el “Boletín de Butano” y hacía
entrevistas en la revista “Bocaccio” junto
a Francisco Umbral.
Después de pasar por la redacción de
“Pueblo”, entonces dirigido por Emilio Romero,
llegó al diario “Arriba”, donde por
primera vez tuvo un sueldo fijo (veinte mil pesetas),
y trabajó de enviada especial, a las órdenes
de Pedro Rodríguez.
En estos años colaboró en revistas como
“Garbo”, “Contrastes”, “Tele
siete”, “Hermano Lobo”, “Jacaranda”,
“El indiscreto semanal” o “Fotogramas”,
entrevistando a folklóricas, actores y demás
personajes populares.
A continuación se trasladó a “El
País”, donde empezó como colaboradora
para pasar a formar parte de la plantilla del periódico,
tres años más tarde.
En 1977 empezó a publicar entrevistas en el
suplemento dominical de este diario. El éxito
llegó pronto y, al año siguiente conseguía
el premio “Manuel del Arco”, de entrevistas
que se concedía por primera vez a una mujer.
Dos años más tarde, en 1979, presentó
en una librería madrileña su primera novela
“Crónica del desamor”.
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