 
1975-1977:
ALIENADOS
CON CORTÁZAR
La
publica en una editorial (Espejo) que no tiene ninguna
repercusión. La distribución es mala. Lo que sí le da a la novela
es un toque marginal, porque en estos años es muy difícil publicar.
Pero si algo se publicaba llegaba a los lectores que tenía que
llegar, aunque fuesen poquísimos. ("Ahora es muy fácil publicar
pero corre el grave peligro de que pase completamente inadvertido").
"Visión
del ahogado" la termina en los dos años posteriores. Cuando
la termina llama a García Hortelano, que había estado
en el jurado del Sésamo y le había gustado mucho "Cerbero son
las sombras". La atmósfera editorial todavía era precaria y
Millás necesitaba asesorarse.
Esta segunda novela salió definitivamente en Alfaguara entre
los siete primeros libros de su nueva época, emparedado entre
un libro de Cortázar y otro de Juan Benet. Una salida
que sorprendió incluso a Millás.
Es un momento en que los lectores están comprando libros que
tienen que ver con el pasado, y no se venden nuevos libros,
o muy pocos. A pesar de todo esto la crítica elogia unánimemente
a "Visión del ahogado". Todavía quedan restos en los lectores
del experimentalismo que había expulsado un poco la lectura
de novelas nuevas.
Su matrimonio acaba en el 77.
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