|
 
1971-1974:
ÓPERA
PRIMA
Abandona
momentáneamente su trabajo en la Caja postal para trabajar en
un colegio-academia de profesor. Y después de dar algún tumbo
supera unas oposiciones de administrativo para Iberia.
Se trataba de encontrar trabajos que le dejaran tiempo para
escribir que, por estas fechas, ya considera que es lo suyo.
La Compañía Iberia era ideal en este sentido porque se trabajaba
de ocho a tres, con lo que tenía toda la tarde para dedicarse
a escribir.
Hacia el año 72 escribe su primera novela, que ni fue publicada
ni declara acordarse del título. Según el propio escritor es
la típica primera novela en la que cometes todos los errores
del principiante. Pero es un texto que le da la medida de su
capacidad, para cerciorarse de que puede escribir más de 30
folios seguidos. Al acabarla comprende que le falta unidad.
Esta primera novela inédita la escribió bajo el peso del experimentalismo,
que entonces estaba en auge. Era una presión de la que era imposible
escapar. La gente se volvía loca con cosas como que el capítulo
tercero estuviera antes que el primero, 'alienados' un poco
por el trabajo de Cortázar en "Rayuela".
La reflexión que se hace es que, finalmente, lo que tiene que
cuidar es la escritura por encima de todo. Si escribiese una
novela que tendría que estar bien frase a frase, que no pases
a la frase siguiente sin estar convencido de que la anterior
está bien construida.
Y comienza inmediatamente a trabajar en "Cerbero son las
sombras", una carta al padre, que parte de planteamientos
muy humildes, sin ningún aparato formal. Afortunadamente Millás
todavía no había leído "La carta al padre" de Kafka
porque no habría podido escribir "Cerbero son las sombras",
debido al peso que este modelo habría ejercido sobre él.
Esta novela sí que le deja satisfecho, y se encuentra con que
en el año 74 tiene este trabajo entre manos y no sabe qué hacer
con él. Después de consultar a algún amigo la presenta al Premio
Sésamo y lo gana.
|