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"...Recuerdan a aquel individuo al que trasplantaron
hace dos años la mano de un cadáver?
Seguro que sí. No nos desayunamos con noticias
tan biodegradables cada mañana..."
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Continuará
¿Recuerdan
a aquel individuo al que trasplantaron hace dos
años la mano de un cadáver? Seguro
que sí. No nos desayunamos con noticias
tan biodegradables cada mañana. Durante
todo este tiempo, los periódicos han venido
informándonos de los progresos de esa mano.
Un día, sus dedos golpeaban las teclas
de un piano. Al poco, podían atar los cordones
de un zapato. También habían aprendido
a entrecruzarse con los de la mano contraria,
en un gesto parecido al de la oración¼
Se trataba de una mano inteligente, en fin, que
incluso escribía, aunque no nos dijeron
si prosa o verso, novela o ensayo, biografía
o humor. ¿Qué puede escribir la
mano de un cadáver?
Nadie ha vuelto del mundo de los muertos para
decirnos si hay vida al otro lado, y de qué
tipo. Nadie ha vuelto, excepto esa mano que llegó
a estar enterrada, que acarició la seda
del ataúd, el tejido de la mortaja, la
oscuridad reinante debajo de la lápida.
Quizá cuando esa mano fue arrebatada a
un muerto para colocársela a un vivo, había
conocido ya los placeres de la caricia de ultratumba.
Es posible que se hubiera enamorado de un esqueleto,
de un alma, de una momia. Tal vez, cuando le pusieron
un bolígrafo entre los dedos, esa mano
empezó a escribir un diario terrible sobre
los sufrimientos que comporta regresar a la vida.
O tal vez sólo escribía recetas
de cocina para difuntos. No sabemos lo que comen
los muertos. Ninguno ha regresado para decírnoslo.
Pero quizá esa mano tuviera un instinto
periodístico y después de atar los
zapatos para satisfacer al respetable, se pusiera
a describir los ingredientes de una paella para
cuatro cadáveres.
No sabemos qué escribió, la verdad,
cuando le pusieron una cuartilla delante. El caso
es que el receptor, que vive en Australia, ha
viajado hasta Lyón, donde se produjo el
trasplante, para pedir de rodillas a los médicos
que se la quiten. "No puedo ni verla",
ha dicho, Pero los médicos han respondido
que santa Rita Rita, lo que se da no se quita,
y que el trasplante ha sido un éxito. Más
que un éxito, yo diría que ha sido
un best?séller, pero un best?séller
de literatura de terror. Continuará.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.

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