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"...Se van acumulando poco a poco indicios
de que el origen de la vida es extraterrestre.
Ya lo sabíamos..."
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El origen
de la vida
Se
van acumulando poco a poco indicios de que el
origen de la vida es extraterrestre. Ya lo sabíamos,
pero las pruebas recién aportadas por Jeffrey
Bada en la reunión de la Asociación
Americana para el Avance de las Ciencias ha dejado
a más de uno un poco estupefacto.
Digo que ya lo sabíamos porque si fuéramos
de este planeta no nos sentiríamos tan
extranjeros en él. La verdad es que nunca
nos hemos encontrado a gusto aquí; es cierto
que nos maravillan los amaneceres africanos y
las puestas de sol sobre el mar de Grecia, y que
nos quedamos con la boca abierta frente a excesos
como las cataratas del Niágara, pero también
es verdad que hay un momento de la tarde, cuando
el sol está a punto de caer, pero no cae,
en que sentimos en el pecho una opresión
algo angustiosa. Y también que al mirar
algunas montañas, vemos planear sobre ellas
la sombra de un pensamiento oscuro, de una amenaza.
Nos gusta el mundo, en fin, porque está
lleno de cosas raras, como las piedras y los árboles
y los océanos, pero nunca nos hemos encontrado
en él como en casa.
Además de eso, la confirmación de
que procedemos de algún remoto lugar de
este o de otro universo, no se sabe, plantea también
algunas cuestiones sobre el cuerpo. Con el cuerpo
pasa lo mismo que con el mundo, que, aun pareciéndonos
admirable, no acabamos de encontrarnos a gusto
en él. Es como un traje que nos viene demasiado
grande o demasiado pequeño, según.
Y es que el cuerpo, seguramente, tuvimos que adquirirlo
al llegar a la Tierra, porque es que aquí
no se puede vivir sin cuerpo. Pero no nos gusta,
la verdad; además produce muchos sinsabores.
O sea, que a lo mejor lo del alma no es un invento,
sino el recuerdo de lo que fuimos en ese otro
mundo del que procedemos y al que anhelamos volver.
Desde que leí la noticia, me duermo pensando
en ese lugar mítico en el que vivíamos
sin cuerpo y sin las servidumbres a que nos somete,
pero me hago cargo de que en este planeta sin
cuerpo no vas a ningún sitio: lo importante
es saber que se trata de una prótesis.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.

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