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"...Se trataría de un arte visual
despojado de referentes literarios, cinematográficos,
o de cualquier otro orden. Un arte, en fin..."
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El Arte
Analfabenetton
Lo
de Claudia Schiffer ha sido una pasada que va
a servir para ahondar todavía más
el abismo entre las dos culturas enfrentadas en
el seno, o entre los senos más bien, de
esa modelo. Gaddafi ha hablado y lo ha dicho bien
claro: "La utilización de los versículos
del Corán constituye uno de los preludios
de la nueva cruzada occidental contra los musulmanes
y el Islam con vistas a su aniquilación".
La prestigiosa casa Chanel se ha apresurado al
disculparse alegando que ignoraban la procedencia
de esos garabatos que lucían tan bien en
el escote reventón de Claudia. No sé
si Muamar el Gaddafi les creerá, parece
que no; yo sí, a pies juntillas, y con
las piernas abiertas. En cualquier posición
que coloque los pies, me lo creo.
O sea, que los de Chanel número 5, que
yo creí hasta muy mayor que se trataba
de la dirección de alguien muy famoso,
vieron unos garabatos y se creyeron que era un
diseño en lugar de un alfabeto. Es lo que
tiene estar obsesionado con el diseño,
que ves cosas que no son, como cuando te acostumbras
a la macroeconomía, que luego miras a un
pobre y ves un decimal. Es terrible esto de vivir
en un mundo obsesionado por la macroeconomía
y el diseño; fíjense, si no, en
Benetton, que se ha forrado a vender ropa de colores
con la foto en blanco y negro de un moribundo
de sida. La cosa funcionó porque en lugar
de ver al moribundo y su circunstancia, veíamos
diseño puro, o sea, arte. Una de las características
del arte que viene es su condición de analfabeto.
Arte Analfabenetton, se podría decir. Se
trataría de un arte visual despojado de
referentes literarios, cinematográficos,
o de cualquier otro orden. Un arte, en fin, al
que se podría acceder desde la ignorancia
de todo: bastaría con conocer el argumento
de la novela El perfume.
Es muy serio esto de Claudia Schiffer, de verdad,
más que por el hecho en sí, por
lo que representa. Estamos vaciando todos los
significados de sus recipientes naturales y a
cambio de eso lo único que nos dan son
dos tetas y unos garabatos.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.

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