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"...Acabo de leer en el periódico
que Melita Norwood, una anciana inglesa de 87
años, fue espía del KGB. Lo ha contado
un chivato ruso en un libro de memorias...."
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Metales
no ferruginosos
Un
tío mío que falleció hace
poco, a los 90 años, con las funciones
un poco perturbadas, se pasó los últimos
meses de su vida contando a quien quisiera oírle
que había sido espía. La familia,
sobre todo la familia política, se reía
mucho de aquella ocurrencia, y cuando le pedían
detalles, describía con sorprendente precisión
un hotelucho de París, ciudad a la que
nunca había viajado, donde por lo visto
pasaba información (nunca nos dijo sobre
qué) a una secretaria inglesa que trabajaba
a su vez para los rusos. Le hacía dudar
a uno. Todavía tengo en la cabeza la descripción
de aquella mujer flaca y tocada eternamente con
un sombrero de ala ancha, que respondía
al sobrenombre de Leo. Mi tío pensó
en abandonar el espionaje alguna vez, pero eso
significaba dejar de ver a Leo, de quien se había
enamorado.
Acabo de leer en el periódico que Melita
Norwood, una anciana inglesa de 87 años,
fue espía del KGB. Lo ha contado un chivato
ruso en un libro de memorias. Lo más probable,
pienso yo, es que la pobre Melita ni siquiera
se acuerde a estas alturas de aquella actividad.
No es raro que en la vejez se olviden las cosas
que han sucedido y se recuerden en cambio las
que no ocurrieron jamás. Esto es lo que
le pasaba a mi tío, que recordaba sucesos
irreales. Al leer, sin embargo, la noticia de
Melita Norwood y ver su foto en los periódicos
no he podido dejar de preguntarme si no sería
ella el contacto con el que mi tío se encontraba
en las afueras de París. La realidad y
la ficción se anudan a veces de este modo
sorprendente.
Por otra parte, de Melita se dice que era secretaria
de la Asociación Británica de Investigación
de los Metales no Ferruginosos. Y eso sí
que no hay quien se lo crea, aunque sea verdad.
¿Cómo va a haber una institución
dedicada al estudio de los metales no ferruginosos?
Si a un escritor se le ocurre meter en una novela
una asociación de este tipo los lectores
le abandonan en el primer capítulo. Resulta
más verosímil lo de mi tío,
aunque fuera mentira. Aunque fuera mentira, me
repito, observando la foto de Melita Norwood.
¿Pero lo fue?
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.
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