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"...Los hijos se quedarán en casa
hasta que tengan 150 o 160. Y no empezarán
el instituto hasta los 130..."
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Radicales
libres
A
veces me hablan de proyectos para dentro de un
año y me digo: qué pereza. Qué
pereza tener que atravesar unas Navidades y una
Semana Santa y un verano, además de un
grupo de festivos que caen en jueves o en martes,
para invitar al puente. Qué pereza los
lunes y los miércoles y los sábados.
No contentos con eso, los científicos continúan
empeñados en dar con la fuente de la eterna
juventud, de manera que podamos hacer proyectos
para el siglo que viene. Qué pereza. Imagínense
que se retrasa la edad de jubilación a
los 175, y que no nos morimos hasta los 250. Ahora,
si no eres un loco de las obras, cambias el baño
y la cocina una vez y te aguantan toda la vida.
Cuando vivamos dos siglos y medio tendremos que
tragarnos siete u ocho obras, quizá diez.
Qué horror. Y ahora la gente se compra
un coche a los 60 o los 75 años y sabe
que con suerte será el último. Dentro
de poco, a los 60 se aprenderá a conducir.
Qué pereza.
Los hijos se quedarán en casa hasta que
tengan 150 o 160. Y no empezarán el instituto
hasta los 130. Imagínense lo que es controlar
a un chaval de 130 años, con lo difíciles
que son los de 14. Cuando vivamos 250 o 300 años,
nos meteremos en hipotecas y plazos centenarios.
Qué pereza, Dios mío, qué
pereza no haber terminado de pagar el piso a los
170 años. ¿Cuántos domingos
por la tarde caben por otra parte en tres siglos?
Demasiados. Miles de domingos por la tarde llenos
de fútbol y de carruseles deportivos y
de cerveza amarga. Por favor, aparten de mí
este cáliz.
Con todo, lo que peor llevo de las investigaciones
sobre la eterna juventud es la nomenclatura. Un
equipo de investigadores de la Universidad de
Manchester acaba de asegurar que los gusanos viven
un 40% más cuando se les administra un
fármaco que reduce los "radicales
libres". Pero hombre, por Dios, si los radicales
libres son la única cosa que nos consuela
un poco de todo lo anterior. Quiere decirse, que
más vale morir de pie que vivir con pereza.
No fastidien.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.
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