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"...Quizá parezca absurdo, pero lo
cierto es que podemos vivir sin otros órganos,
pero no sin maleta..."
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Las maletas
y la muerte
Los
muertos y las maletas están curiosamente
asociados. En los accidentes de automóvil,
junto al cadáver, siempre hay una maleta
abierta, con las tripas al aire. Echándoles
un vistazo a esas vísceras, sobra hacer
la autopsia al conductor. Hay maletas para un
día, para un fin de semana, para un puente,
y para toda la eternidad. Las maletas de los puentes
largos se piensan para una semana, pero si uno
las observa atentamente, en seguida advierte que
estaban preparadas también para llegar
al más allá. ¿Qué
hace, si no, esa corbata oscura entre todas las
prendas deportivas? ¿Por qué los
zapatos negros, de cordones, si íbamos
a estar todo el tiempo en el campo? ¿Y
a quién se le ocurriría meter una
sartén entre las camisas? Sólo a
alguien con miedo a llegar, en vez de a Benidorm,
a un lugar en el que habría que empezar
de nuevo, desde abajo.
Es sabido que en los accidentes aeronáuticos
mucha gente perece porque regresa a coger su maleta
entre las llamas. Quizá parezca absurdo,
pero lo cierto es que podemos vivir sin otros
órganos, pero no sin maleta. Uno conoce
a gente a la que han extirpado la vesícula,
el estómago, el intestino, el apéndice,
pero no sabemos de nadie a quien hayan extirpado
la maleta y continúe vivo. Cuando te echan
de casa, te ponen la maleta en la puerta. Muchas
de esas personas que acaban de quedarse a la intemperie
parecen en realidad zombis, muertos en vida. Los
ves por las grandes ciudades, pidiendo limosna
con una mano mientras se aferran a la maleta con
la otra, y te das cuenta de que están en
el penúltimo escalón. Para saber
cuánto van a durar, no hay que hacerles
un chequeo médico: hay que revisar las
pertenencias de su maleta. Ahí se ve todo
mejor que en los posos del café.
En las fotos que nos llegan de Grozni se ven muchos
muertos, pero también muchas maletas. Maletas
de cartón, de tela, de piel, incluso maletas
de madera. Cuando las maletas se manifiestan de
ese modo, en masa, es porque está a punto
de producirse una masacre. Las maletas y la muerte
siempre han estado extrañamente anudadas.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.
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