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"...He terminado este artículo antes
de comenzar a escribirlo. Quiero decir que vi
el final antes que el principio..."
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Problemas
sucesorios
Siempre
he intuido que las cosas no ocurrían necesariamente
unas después de otras. En ocasiones el
antes precede al después. Esto lo sabe
muy bien la persona obsesiva, que sufre con antelación
catástrofes que luego pasan de verdad.
Hay desgracias, en fin, que salen antes de entrar,
y la ciencia acaba de probarlo. Nature, como ustedes
saben, publicó recientemente un artículo
en el que se demuestra que un rayo puede superar
la velocidad de la luz. Y lo que es más
curioso, que se le ve salir antes de haberle visto
entrar. Los científicos se pasan la vida
poniendo en cuestión nuestra percepción
de la realidad. Las cosas sólo suceden
unas después de otras, en fin, cuando vas
a diez por hora, que es la velocidad de crucero
del ser humano. Pero cuando uno logra superar
la de la luz se muere antes de nacer, como Dios
manda, y termina las novelas antes de comenzarlas.
Las vacaciones acaban de empezar y ya se han terminado.
Caen las semanas tan deprisa que llega el sábado
antes que el lunes. Lo sabíamos hace tiempo,
pero nunca nos atrevimos a enviar un artículo
a Nature. Han tenido que meter los sabios un rayo
dentro de un tubo para que nos demos cuenta de
que teníamos razón. Teníamos
razón y complejo de inferioridad, por eso
nunca nos atrevimos a decir que algunas cosas
suceden antes de que lleguen a pasar. Hace poco,
asistiendo al parto de un sobrino, tuve la convicción
absoluta de que aquel niño era mi abuelo.
Pero no se lo dije a nadie. Mi abuelo murió
hace diez años y no estamos acostumbrados
a que la gente se muera antes de nacer. Ahora
mismo voy a escribir una carta a Nature contando
mi experiencia, por si les sirviera de algo.
He terminado este artículo antes de comenzar
a escribirlo. Quiero decir que vi el final antes
que el principio. O que lo vi salir antes de verlo
entrar, como ustedes quieran. Es posible, en fin,
comenzar la casa por el tejado, aunque no esté
bien visto. Tampoco está bien visto enmendar
la plana a Einstein y ese rayo que supera la velocidad
de la luz lo ha hecho. Aquí paz y después
gloria, o viceversa.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.
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