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"...Tenemos
más pediatras que niños, pues nuestros
índices de natalidad están por los
suelos. Todo esto, en un mercado verdaderamente
global, carecería de importancia..."
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Enhorabuena
Conviene
leer las estadísticas para saber en qué
casilla de la realidad se encuentra uno. Por lo
visto, España es el segundo país
con más gordos de Europa, después
de Grecia. Somos también los segundos en
demencia senil, aunque a dos pasos del primero,
como es lógico, ya que sólo contamos
con 66 psiquiatras por cada millón de habitantes:
la cifra más baja de la UE. En esto al
menos somos los últimos, que es un modo
de ser los primeros. Sin embargo, tenemos más
pediatras que niños, pues nuestros índices
de natalidad están por los suelos. Todo
esto, en un mercado verdaderamente global, carecería
de importancia, porque se exportarían los
excedentes de ancianos con demencia senil y se
importarían niños para equilibrar
la balanza de pagos. O bien cambiaríamos
pediatras por psiquiatras para enjugar el déficit.
Es muy posible que por un pediatra español
obtuviéramos dos o tres psiquiatras norteamericanos.
Más aún: si sólo exportáramos
pediatras gordos, y los psiquiatras que nos dieran
a cambio fueran delgados, el negocio sería
redondo. Pero la estadística no dice cuántos
pediatras gordos tenemos, aunque quizá
también seamos los segundos en eso. Somos
los segundos en casi todo. Lo ideal, pues, sería
que los pediatras que nos quitáramos de
encima, además de gordos, fueran dementes.
De esta forma nos libraríamos de un golpe
de todo lo que nos sobra: pediatras, gordos y
locos, que no sabemos de dónde salen. Como
dice Rato, dependemos de cosas que están
fuera de nuestro control, así que, por
las mismas razones misteriosas por las que sube
la gasolina, te despiertas un día y tienes
la casa llena de pediatras.
Pero todo es susceptible de empeorar: si algo
malo puede pasar, pasa. Imaginemos que a los pocos
niños que nos quedan les entra demencia
senil, lo que no sería raro pasándose
la vida entre adultos locos. O que engordan sin
excepción, lo que sería lógico,
dado que sólo comen hamburguesas y bollos
rellenos de materia fecal. Imaginemos que, una
vez gordos y dementes, les ataca el complejo de
Peter Pan y deciden estudiar pediatría
para no crecer. Frente a ese panorama, si usted
es flaco, psiquiatra y está en sus cabales,
se encuentra en la casilla adecuada. Enhorabuena
y viva la estadística.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.

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