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" No sé cuántos médicos participaron en la
autopsia de Einstein, pero, según el forense que
la dirigió, cada cual se llevó lo que pudo".
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Una cuestión de cerebro
Por lo visto, el oftalmólogo de Einstein le arrancó
los ojos a su paciente mientras le realizaban
la autopsia y acaba de ponerlos a la venta. Michael
Jackson se ha apresurado a ofrecerle 600 millones
de pesetas en la creencia de que, al comprar los
ojos, va a adquirir también la mirada del físico.
Pero el oftalmólogo aún no ha decidido nada: está
esperando más ofertas.
De manera que es verdad aquello de cría cuervos
y te sacarán los ojos. En realidad, da igual lo
que críes: al final, de todos modos, te sacan
los ojos. De hecho, el oftalmólogo este no era
un cuervo, sino un ser humano, un tipo normal,
como usted o como yo, sólo que con más vista.
O sea, que la función crea el órgano: a lo mejor,
si nosotros hubiésemos asistido a la función de
la autopsia, también nos habríamos transformado
en animales carroñeros, porque es que aquellas
vísceras en las que escarbaban valían un dinero.
No
sé cuántos médicos participaron en la autopsia
de Einstein, pero, según el forense que la dirigió,
cada cual se llevó lo que pudo. Lo que viene a
demostrar de nuevo que el cuervo no nace, se hace.
De hecho, es muy difícil que en una sala de autopsias
coincidan de repente nueve o diez cuervos; no
digo que no pueda pasar, pero las probabilidades
son escasas. Así que tenemos que admitir que se
transformaron en pájaros de mal agüero a medida
que extraían las vísceras y calculaban su valor.
Seguramente, se les hizo la boca agua con el intestino
grueso y se pelearon por las piedras del riñón.
O
sea, que lo que en principio no iba a ser más
que una autopsia, se transformó en seguida en
un festín. Desde luego, el que más vista tuvo
fue el oftalmólogo. Pero Einstein necesitó tener
mucho estómago para aguantar, incluso muerto,
a aquella panda de insolventes. En cuanto a lo
de Michael Jackson, lo suyo no es una cuestión
de vista, ni de estómago, sino de cerebro.
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ARTICUENTO de Juan José Millás.

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