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"Está comprobado científicamente que nosotros
mismos, aun no funcionando a pilas, corremos el
peligro de quedarnos atrapados en sucesos de los
que no nos sacan ni con fórceps".
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De nada
Las instrucciones que acompañan a las baterías
de los teléfonos móviles aconsejan al usuario
descargarlas totalmente siete u ocho veces para
que no se produzca el "efecto memoria", que no
sabemos en qué consiste, no lo pone. En cualquier
caso, debe tratarse de algo horrible, de otro
modo no lo llamarían así, el "efecto memoria",
que parece el título de una novela de terror.
Por otra parte, está comprobado científicamente
que nosotros mismos, aun no funcionando a pilas,
corremos el peligro de quedarnos atrapados en
sucesos de los que no nos sacan ni con fórceps,
a menos que seamos capaces de vaciarnos por completo
en varias ocasiones a lo largo de la vida. Hay
gente que a los 50 años todavía habla con un odio
infinito del prefecto de disciplina del colegio
o del sargento que vendía enciclopedias en la
mili. No se han desocupado del todo, como recomiendan
los fabricantes de baterías, antes de volverse
a llenar de vatios, afectos u obsesiones.
Por
eso resulta envidiable gente como Piqué, que habiéndose
limpiado hasta las heces de su pasado comunista,
ha podido abrazar sin problemas la fe popular,
lo que ha repercutido muy favorablemente en su
bolsillo. Hoy mismo, y tras optimizar sus pagos
a Hacienda con empresas familiares de dudosa actividad,
es completamente rico. De no haberse vaciado tanto,
habrían quedado en el fondo de su cartera algunos
escrúpulos progresistas que taponarían la entrada
a nuevas sensaciones. Y si el propio Aznar no
se hubiera desamueblado por completo antes de
volverse a rellenar, seguiría escribiendo artículos
surrealistas en La Nueva Rioja, lo que habría
hecho un daño económico incalculable a compañeros
del colegio que estaban esperando que algún condiscípulo
llegara a algo y les sacara de la miseria, que
es muy mala.
El
"efecto memoria" resulta dañino para el progreso
de las personas. Si uno quiere ser alguien, es
preciso olvidar, aunque se convierta en otro.
Es mejor ser otro con una cuenta corriente saneada,
que ser el mismo vendiendo pañuelos en un semáforo.
Antes de abrazar una nueva fe, sea analógica o
digital, religiosa o política, descárguese del
todo de la anterior y busque un enchufe. De nada.
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que mañana podrás leer un nuevo
ARTICUENTO de Juan José Millás.

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