1-
¿Qué le ha empujado a volver a la novela
mal llamada seria después de 10 años?
Nada
me ha empujado. Se me ocurrió una situación,
empecé a desarrollarla y las cosas se fueron
sedimentando así.
2-
‘Este país es una entelequia’, dice
Clotilde al final de la novela. ¿Es ‘Mauricio...’
un canto a la Cataluña que pudo haber sido y
no fue?
No
me gusta una interpretación de la novela en clave
únicamente política, aunque es inevitable
que eso suceda. La novela trata de la adaptación
de las fantasías a la realidad. Esto sucede en
todas partes. En Cataluña también.
3-
En la novela, el narrador cuenta el desencanto de toda
una generación ante lo que pudo haber sido y
en realidad es. ¿Quedan ideales en las generaciones
actuales, o el mercado y el gas natural han acabado
con ellas?
No
se puede hacer diagnóstico de una generación
presente, activa, con todo el trayecto por recorrer.
Ellos harán balance y decidirán.
4-
¿Es Eduardo Mendoza el gran escritor que toda
ciudad necesita, el escritor de Barcelona por antonomasia?
¿No
sería un poco raro que yo contestara a esta pregunta?
5-
¿Cuánto y cómo ha cambiado Eduardo
Mendoza desde los tiempos de La verdad sobre el caso
Savolta y cuando era traductor en la ONU hasta hoy?
Tampoco
soy yo la persona indicada para decir eso. Me veo todos
los días y me cuesta percibir los cambios. Los
físicos, aún, porque las articulaciones
no engañan. Los psicológicos, imposible.
Supongo que he cambiado en muchos aspectos. Espero que
no en los esenciales.
6-
Como testigo privilegiado, ¿cómo definiría
la Barcelona actual? ¿Cabe en un libro, quizás
en el próximo?
No
soy un testigo privilegiado. No dispongo de más
información que la que veo, la que oigo y la
que leo, como el resto de los ciudadanos. Luego, como
novelista, intento describir, no analizar. Desde luego,
Barcelona, como toda comunidad urbana, es compleja.
No cabe en un libro. Lo que sí cabe es una propuesta
de reflexión y unas imágenes sueltas que,
en le mejor de los casos, forman un paisaje, no un atlas.
7-
El Estatut y toda la polvareda que levanta, ¿a
qué género literario pertenece?
Me
gustaría pensar que al género de literatura
jurídica. Es decir, no a la épica ni a
la lírica, y menos a la panfletaria. Es inevitable
que estos elementos entren en juego, ya lo sé.
Lo importante es que no dominen ni trasciendan los márgenes.
8-
Mauricio oscila entre la amargura, la desesperanza y
un optimismo bienintencionado. ¿Es un buen reflejo
de nuestra sociedad?
De
algunos individuos de nuestra sociedad. O, dicho de
otro modo, de un arquetipo frente a la sociedad.
9-
Después de tanta polémica como se levantó,
¿sigue pensando Eduardo Mendoza que la novela
está muerta?
No,
porque nunca lo pensé ni lo dije. Yo dije que
un cierto tipo de novela había agotado su ciclo,
y que la novela, como género, tenía que
cambiar si quería seguir viva. Creo que se han
producido cambios importantes en el género narrativo,
que ahora sería largo de explicar. También
creo que se siguen publicando novelas muertas, e incluso
apestosas, que se venden bien.
10-
¿Cómo ha sido la experiencia de ser el
único Jurado de un premio literario?
Tiene
ventajas e inconvenientes. Más inconvenientes
que ventajas. Pero en la tarea de un jurado, esto es
lo de menos. Lo de más es la calidad de las obras
presentadas. Si hay varias buenas, o al menos una, todo
va bien. En este caso ha ido bien.