
Esta
novela sitúa nuevamente en el centro de una espiral
de intriga al detective demente y paródico que
protagonizaba "El misterio de la cripta embrujada".
No es menos deslumbrante aquí que en sus obras
anteriores la capacidad del autor para la escritura
que contiene en sí su propia caricatura, a la
vez que la caricatura de un género, y, en él,
de una sociedad y sus diversas áreas de lenguaje.
