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Libertad
provisional (1975).
En
1975, Marsé elaboró el guión y los diálogos de
una película que dirigió su amigo Roberto Bodegas.
El argumento es el siguiente: Manolo, un
joven delincuente de poca monta y Alicia,
una prostituta ocasional ensayan una forma de
convivencia partiendo de unos esquemas inusuales
de libertad mutua. La historia de esta pareja
constituye no sólo una desenfadada visión del
mito de la regeneración social, sino un retablo
irónico de las degradadas formas de respetabilidad
conyugal y familiar que entontecen a la clase
media.
Allá
por 1974 Roberto Bodegas me llamó desde Madrid
para proponerme escribir una película. No le veía
desde 1962, cuando él trabajaba en París
como ayudante de dirección y yo en el Institut
Pasteur como garçon de laboratoire. Alguna vez
le visité en los estudios Billancourt: aún
le veo, sobre la falsa nieve de un falso paisaje
navideño, agitando junto a la cámara una muy escogida
y artística rama de abeto con el fin de proporcionarle
a Serge Bourgignon el dichoso efecto estético
que el refinado director anhelaba junto con el Oscar
(éste lo obtuvo, por cierto; aquel, lo dudo). La
película se llamaba "Les dimanches de Ville D'Aubrey"
y el pitorreo que Bodegas se traía con las virguerías
de encuadre que practicaba Bourgignon lo recuerdo
como un sano e inteligente ejercicio de estilo.
Creo que ya llevaba cinco o seis años en París,
donde aprendió el oficio trabajando al lado de directores
como Ermanno Olmi, Fred Zinnemann
y Christian de Chalonge. Con este último
colaboró en el guión y la dirección de "O salto",
una crónica realista sobre los trabajadores portugueses
emigrados a París.
Sinopsis:
Un joven delincuente de poca
monta y una prostituta ocasional ensayan una forma
de convivencia partiendo de unos esquemas inusuales
de libertad mutua. Son dos personajes desclasados
y solitarios, atrapados entre la realidad cotidiana
de la supervivencia amoral y el deseo de prosperar.
Su historia como pareja podría constituir, a la
vez, que una desenfadada visión del mito de la regeneración
social, un retablo irónico de las degradadas formas
de respetabilidad conyugal y familiar que entontecen
a la consumista clase media. Alicia, como
vendedora de libros a domicilio, ejerce la prostitución
como una derivación de su trabajo para redondear
sus ingresos mensuales. El salteador de pisos, el
"topero" Manolo, personaje fantasioso y chulesco,
proyecta en su relación con Alicia y su hijo un
sueño sentimental y hogareño que se revelará (igual
que el modelo que se propone imitar) naturalmente
simple, doméstico, alienado según los imperativos
del consumo y las apariencias sociales.
Ficha técnica:
Director:
Roberto Bodegas. Argumento, guión y diálogos:
Juan Marsé. Música: Patxi Andión. Director
de fotografía: Alejandro Ulloa. Productores
ejecutivos: Serafín García Trueba y Antonio
Martín. Director de producción: Angel Parrondo.
Decorados: Elisa Ruiz. Montaje: Guillermo
Maldonado. Maquillaje: Julián Ruiz. Ayudante
de dirección: Francisco Ciurana. Ayudante
de producción: José Guerrero.
Ficha artística:
Alicia:
Concha Velasco; Manolo: Patxi Andión; Madre
de Miguel: Monserrat Salvador; Cliente:
Jarque Zurbano; Julia: Concha Bardem; Pau:
Carlos Lucena; Pablo: José Ballester; Ximmi:
Damián Barbani; Lola: Carmen Liaño.
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