MENÚ SE HA DICHO  
1956-1957
1958-1960
1961-1965

BIBLIOHEMEROGRAFÍA COMENTADA DE LA OBRA DE JUAN RULFO

1956-1957

1956
"Una nueva manera de hacer poesía", de Sergio Fernández (México): Fernández apunta hacia el abismo que separa (hoy, cuarenta años después, irremediablemente mayor) al mexicano y al indígena mexicano, detectable, entre otros aspectos, en la lectura de El Llano en llamas, de Juan Rulfo. Esto ocurre porque, según él, "... se vive con el indio sin convivir con él..." Discute y analiza el espacio, el lenguaje, las relación de los personajes con la tierra y sus silencios poblados de voces, muertes y vidas que se alojan en sus historias, como en los cuentos Macario, El Llano en llamas, Paso del Norte y Luvina.

1957
"Juan Rulfo: La máscara y la voz", de Manuel Durán (España): Durán considera a Rulfo como "... el narrador más maduro, más profundo..." del grupo de escritores que incluiría a Elena Garro, Carlos Fuentes, Juan José Arreola y Rosario Castellanos. Esboza un breve acercamiento a Pedro Páramo frente a las novelas de Mariano Azuela y Martín Luis Guzmán, que tendería, como en éstos, a una recreación del ser del mexiccano "... a la vez violento y sutil." Discute a la vez las influencias recibidas por Rulfo (Agustín Yáñez, James Joyce y William Faulkner), en sus cuentos (sobre todo en El Llano en llamas y en Luvina) y su novela, la soledad y ferocidad de Pedro Páramo y la relación de la novela con la Revolución mexicana. Utiliza El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, como el eje básico de sus consideraciones.

"El terrón de tepetate", de Elena Poniatowska (México): en este artículo se elabora el primer retrato literario de Juan Rulfo, analizándose, si bien brevemente, la estructura de El Llano en llamas y de Pedro Páramo. Presenta a Rulfo como un escritor que surge sin similares aparentes en su valor estético: "Como un peñasco a la mitad del llano, como una de esas grandes piedras que tienen algo de figura humana (...) Juan Rulfo se alza en medio de la joven literatura mexicana, sin compañeros aparentes." Establece un pequeño paralelismo entre el título definitivo de la novela de Rulfo y el original, Los murmullos: "... porque eso es lo que se oye en toda la novela..." Refuerza la imagen construida del escritor como alguien solitario y distante: "Rulfo siempre tiene un aire de poseído (...) anda a diario como sonámbulo, cumpliendo de mala gana los menesteres vulgares de la vida despierta."

Página siguiente >>