1956-1957 |
1956
"Una
nueva manera de hacer poesía", de Sergio
Fernández (México): Fernández apunta
hacia el abismo que separa (hoy, cuarenta años después,
irremediablemente mayor) al mexicano y al indígena
mexicano, detectable, entre otros aspectos, en la lectura
de El Llano en llamas, de Juan Rulfo. Esto ocurre
porque, según él, "... se vive con el
indio sin convivir con él..." Discute y analiza
el espacio, el lenguaje, las relación de los personajes
con la tierra y sus silencios poblados de voces, muertes
y vidas que se alojan en sus historias, como en los cuentos
Macario, El Llano en llamas, Paso del Norte
y Luvina.
1957
"Juan
Rulfo: La máscara y la voz", de Manuel
Durán (España): Durán considera
a Rulfo como "... el narrador más maduro, más
profundo..." del grupo de escritores que incluiría
a Elena Garro, Carlos Fuentes, Juan José Arreola
y Rosario Castellanos. Esboza un breve acercamiento a Pedro
Páramo frente a las novelas de Mariano Azuela y Martín
Luis Guzmán, que tendería, como en éstos,
a una recreación del ser del mexiccano "...
a la vez violento y sutil." Discute a la vez las influencias
recibidas por Rulfo (Agustín Yáñez,
James Joyce y William Faulkner), en sus cuentos (sobre todo
en El Llano en llamas y en Luvina) y su novela,
la soledad y ferocidad de Pedro Páramo y la
relación de la novela con la Revolución mexicana.
Utiliza El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, como
el eje básico de sus consideraciones.
"El
terrón de tepetate", de Elena Poniatowska
(México): en este artículo se elabora
el primer retrato literario de Juan Rulfo, analizándose,
si bien brevemente, la estructura de El Llano en llamas
y de Pedro Páramo. Presenta a Rulfo como un
escritor que surge sin similares aparentes en su valor estético:
"Como un peñasco a la mitad del llano, como
una de esas grandes piedras que tienen algo de figura humana
(...) Juan Rulfo se alza en medio de la joven literatura
mexicana, sin compañeros aparentes." Establece
un pequeño paralelismo entre el título definitivo
de la novela de Rulfo y el original, Los murmullos:
"... porque eso es lo que se oye en toda la novela..."
Refuerza la imagen construida del escritor como alguien
solitario y distante: "Rulfo siempre tiene un aire
de poseído (...) anda a diario como sonámbulo,
cumpliendo de mala gana los menesteres vulgares de la vida
despierta."
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