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PRIMERA LECCIÓN
Sentarse desde que amanece hasta que anochece frente a un
árbol sintiendo la luz. Volver siete días
seguidos y hacer lo mismo.
SEGUNDA LECCIÓN
Volver en la noche con una linterna e iluminar el árbol
desde infinitos puntos.
TERCERA LECCIÓN
Colocarse a un kilómetro del árbol. Mirarlo
fijamente y avanzar centímetro por centímetro
hacia él hasta que después de algunas horas
se tope la corteza con la nariz.
(Las dos primeras lecciones sirven para desarrollar el
sentido de la luz. La tercera para desarrollar el sentido
de la distancia.)
CUARTA LECCIÓN
Colocarse en un interior o paisaje y moverse pensando que
el propio pecho fotografía, luego que la cara fotografía,
luego el sexo, luego las manos.
QUINTA LECCIÓN
Ponte en un lugar y siente que eres el centro de él.
Luego siente que estás siempre en la superficie alrededor
del lugar. Al final rompe la idea de centro y superficie.
Estás ahí, todo está en ti y fuera
de ti al mismo tiempo. Eres aparte del lugar. Existe el
lugar. ¡Tú has desaparecido!
SEXTA LECCIÓN
Busca el color en lo que no tiene color. Toma una página
blanca y ve sus colores. Toma una página negra y
ve sus colores. Ve los colores de un vidrio transparente.
Descubre el arco iris en un pedazo de tierra, en un escupo,
en una hoja seca. Expresa el color con materiales sin color.
En verdad te pregunto, ¿sabes cuántos colores
tiene la piel de tu cara?
SÉPTIMA LECCIÓN
Siente las yemas de tus dedos como si fueran la punta de
tu lengua. Apoya las yemas en los objetos del mundo pensando
que son frágiles, que la menor presión los
puede quebrar. Pídeles permiso antes de tocarlos.
Antes de apoyar los dedos en su superficie, siente cómo
penetras en su atmósfera. Aprende a sentir y a acariciar
con respeto. Cualquier acción que hagas en el mundo
con tus manos o tu cuerpo puede ser una caricia.
OCTAVA LECCIÓN
Piensa que los actores viven dentro de un cuerpo como centro
de una caverna. Pídeles que no griten con su boca,
sino dentro de su boca. Que no expresen con la cara, sino
que sientan debajo de la cara. cuando me desespero, desde
adentro, doy puñetazos dentro de mi pecho que está
inmóvil frente a la cámara. No me expreso
con movimientos, sino con vibraciones. Vivo debajo de la
superficie. La superficie del río no se mueve, pero
tú sabes que lleva corrientes profundas.
NOVENA LECCIÓN
No importan los movimientos de la cámara. Ella debe
moverse sólo cuando no se puede quedar quieta. Tú
llevas el alimento en la mano. La cámara es un perro.
Hazla que con hambre siga al alimento. El hambre hace que
el animal se borre. No hay perro, hay hambre, no hay cámara.
Hay acontecimientos. Nunca te puedes comer la manzana entera
en el mismo instante. Tienes que dar mordiscos. Mientras
comes tienes una parte. Debes saber que el trozo que mascas
no es la manzana entera. Nunca puedes tener la manzana entera
en la boca porque por muy grande que sea tu boca, no puede
caber en ella el fruto que es parte del árbol ni
el árbol que es parte de la tierra. La pantalla es
tu boca. Allí entran pedazos. Partes del accidente.
No intentes trabajar con tomas absolutas. No creas que existe
la toma mejor. A la manzana la puedes morder en cualquier
sitio. Si la manzana es dulce, no importa por dónde
empieces a comerla. Preocúpate de la manzana, no
de tu boca. ¡Cineasta! Antología de fragmentos,
tú también un fragmento; tu película
inconclusa, eres parte, eres continuación. No hay
cierres. Mata la palabra fin. Empezarás una película
el día en que te des cuenta que simplemente continúas.
No busques el prestigio. Desdeña los efectos. No
adornes. No pienses lo que la imagen va a producir. No la
busques. Recibe las imágenes. La caza está
prohibida. La pesca permitida.
DÉCIMA LECCIÓN
Nunca trabajes en el papel tus movimientos de cámara.
Llega a los sitios pensando que no vas a mover la cámara,
que no vas a iluminar, que no vas a inventar. Llega vacío,
sin la menor intención. Echa a andar el motor de
la cámara y vive. No crees escenas, crea accidentes.
Esos accidentes no los crees en dirección a la cámara.
Tú no estás haciendo una película,
estás metido en un accidente. Parte del accidente
son tus movimientos de la cámara.
DÉCIMO PRIMERA LECCIÓN
Y de pronto el gran placer. Una toma pensada con la cámara
opinando con luz artificial, con "Actuaciones"
(¡un verdadero postre!).
En verdad te digo, por este camino puedes llegar a hacer
películas de Hollywood de los años 40. si
quieres ser un gran cineasta de vanguardia, vuelve a filmar
"Lo que el viento se llevó", exactamente
igual, con actores de cuerpos gemelos a los de Clarck Gable
y Vivien Leigh. Si logras que tu películas no pueda
distinguirse de la original, has pasado a la historia 
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